Entrevista a Thierry Defert, el Loro Coirón
Valparaíso en la mirada de un loro francés
Francés de nacimiento, africano por crianza y porteño por adopción, quisimos conocer cómo nos ve este aventurero y cronista de la imagen, que ha descubierto en Valparaíso y su gente un ritmo maravilloso que nos recuerda, a oriundos y adoptados, por qué este puerto amarra como el hambre.

por Rodrigo Benavente Braniff

Loro por lo hablador, Coirón en alusión a sus coloridas y abundantes cejas, fue como instantáneamente motejaron en el puerto a este galo criado en África (Dakar, capital de Senegal) entre los tres y los 17 años, que un día abandonó su trabajo de profesor universitario en Francia para aventurarse por el mundo y particularmente por las ciudades puerto, con las cuales declara tener un vínculo especial.

De pequeño, los niños de Dakar le tenían el sobrenombre de fuego del campo, por lo que no dudó en venir a conocer la que en sus fantasías era la tierra de donde seguramente debía provenir, Tierra del Fuego. No lo pensó mucho cuando una alumna argentina le propuso venir a conocer su mitológica tierra materna. Las vicisitudes del camino le hicieron pasar por Valparaíso, donde, según sus palabras, encontró una de las cuatro ciudades que tienen un ritmo o “inteligencia colectiva” particular que le acomoda. Es por eso que cada cierto tiempo vuelve a pasearse por las calles del puerto donde descubrió que dibujar le acerca a la gente y le salva de ser mirado como un bicho raro, debido a su costumbre, muy africana, de sentarse a contemplar y disfrutar pacientemente de la cadencia de la ciudad.

Thierry, ¿por qué Valparaíso?
“Por que es una ciudad con un ritmo único, muy típico de las ciudades puerto.”

Tu medio de expresión es el grabado ¿Por qué sólo usas la xilografía como técnica de trabajo?
“Porque me gusta la idea del timbre, como en el correo. Es una cosa industrial y yo he sido profesor universitario por 17 años, no tengo talante de pintor y creo que es súper difícil de hacer una cosa única en nuestra época. Para mí el genio humano se aprecia en la industria que es comparable a los frutos anuales de los árboles.”

Sé que estás realizando un grabado sobre las costumbres y la gente de Valparaíso, de 300 metros de ancho por cuatro de alto ¿por qué el megaformato?
“Porque tengo la misma filosofía de George Bush: si no puedes hacer algo bueno hazlo grande” –esboza una mueca sarcástica- “No, de verdad, porque la cordillera es grande, la bahía de Valparaíso es grande, porque la vida es grande.”

Me imagino que terminarás algún día ¿cómo pretendes exponer esos 300 metros de grabado?
No es mi problema… No, es que soy de la generación de los utopistas y me he dado cuenta que desde algún tiempo en Chile hablar de utopía es como decir un insulto. La utopía no es una cosa mala, es una buena cosa y yo adscribo al dicho astrofísico que dice que cada cosa que es conceptualizable, es realizable, entonces la utopía es asunto de aunar inteligencia colectiva para hacerlo realizable. Pienso que los pragmatistas están hoy acá, pero algún día los utopistas van a volver, quizá en mil años, pero lo harán y yo quiero estar allí.

Tu relación con el comic ¿le debes al comic?
“Sí, todas las cosas que hago tienen que ver con Tintín el aventurero, tanto que en la medida que reviso mi trabajo noto que todo tiene que ver con Tintín. Como no va a ser maravilloso que con una página de papel y 100 pesos de tinta tu puedes hacer una película. Es sólo en estas expresiones o en el teatro en donde tú puedes hacer una cosa distinta en la sociedad. Como anécdota te cuento que hace un tiempo un amigo me ha dicho que no es bueno hacer tarjetas con la gente del mercado porque parece ser la época del Frente Popular” - ríe a carcajadas- “pucha de tu madre, qué es esto, voy a hacer mil”.

Eso mismo ¿no sientes el riesgo de caricaturizar a la gente de Valparaíso, o es tu intención?
“Nooo… es mi drama, es mi problema de evolución… Yo trato de trabajar como Carlos Hermosilla… es súper complicado, no quiero hacer caricatura, cuando realizo trato de no hacer caricatura y después es un horror para mi, pero nunca voy a hacer cosas negativas con la gente. No se qué piensas tu, pero creo que no es negativo, no hay mala intención… Nunca voy a dibujar a un borracho en la Plaza Echaurren”.

¿Por qué trabajas fundamentalmente en blanco y negro?
“Porque es la tipografía, por mi amor al texto impreso. Por que creo que soy más un cronista que un artista.”

¿Cuánto te quedarás en Valparaíso?
“Hasta abril, puesto que en marzo tengo una exposición en la Sala Viña del Mar, gracias a la ayuda de Jorge Salomó.”

Qué opinión te merecen las dignidades de la ciudad como son El Patrimonio de la Humanidad y la Capital Cultural
“Capital cultural significa nada, ya que quiere decir que el resto del país es salvaje o tonto, es una denominación sin reflexión, es que ahora hablamos como en la publicidad. Cultural es la vida cada día, entonces Valparaíso capital del arte sí, ciudad con más estímulo para las artes sí. Arte no es cultura, la cultura es todo, es la reflexión, la tolerancia; la capital política es Santiago. Valparaíso tiene que hacer con el mar, te digo por experiencia que Valparaíso es la ciudad en el mundo que puede pretender estar en el corazón de los marinos, en todo el mundo tú tienes una infinidad de generaciones de marinos que dicen Valparaíso, mi amor, y eso es un capital súper interesante, no la capital. Y que luego el arte y el turismo sean la sal y la pimienta de la comida, pero la comida es el pacífico.”

Valparaíso siempre ha sido una ciudad que recibe, qué opinas de esta nueva migración hacia Valparaíso por parte de artistas, gestores culturales y otros.
“Es una colonización total de Viña, Santiago, etc. es una contradicción total, puesto que esto atrae los mall y yo entiendo que la gente necesita trabajar porque no hay muchos barcos, los que se van a San Antonio. Lo que no entiendo es por qué hablar de Patrimonio de la Humanidad si la intención es hacer una ciudad como Viña, por qué no hacer de Viña la ciudad Patrimonio de la Humanidad, la verdad es que no entiendo nada. Es lo mismo que cuando me dicen que los cerros Alegre y Concepción son los barrios que representan al patrimonio de la humanidad, por qué sólo estos barrios, es como si en 100 años en Santiago hiciéramos de La Dehesa y Las Condes el Patrimonio de la Humanidad. Es la misma cosa, porque acá vivían los ingleses que no querían mezclarse con los chilenos.”

En alguna parte leí que el ritmo de Valparaíso es el ritmo que te acomoda, en contraposición a la colosal velocidad de Paris o a la lentitud de África ¿a qué te refieres?
“Yo tengo un amigo en Francia que dice que en la vida no hay lugares, hay momentos en los lugares, súper filete, es decir tú amarás un ritmo colectivo en una ciudad, es decir la inteligencia colectiva. Yo amo los ritmos de Dakar, Porvenir, Tokio y Valparaíso. Puedo amar los cuatro porque cada uno tiene una estética que es su ritmo, es lo que hace la gente. Yo amo esta ciudad que no tiene centro y cuyo centro es la bahía abrazada por todos los cerros.”

¿Cómo ves a Valparaíso y a su gente?
“Valparaíso es un puerto y nunca la gente que vive en un puerto es rica, pero tienen la riqueza de la diversidad. La gente me ha contado que antes había dos cosas que constituían un patrimonio colectivo, uno era la posibilidad de caminar y recuperar energía en el borde costero, cosa que no existe más hace mucho tiempo y la otra es la vista linda que tiene la gente más pobre, entonces la gente que no tiene nada en el cerro tiene más que la gente rica en el plan, en una suerte de compensación. Es maravilloso que una familia humilde del cerro Litre tenga una vista que haga parecer una bodega al Turri. Ahora quieren terminar con eso construyendo torres, yo lo considero una agresión y peor aún cuando nadie dice nada, esto es algo que no entiendo. Por último, creo que Chile, y particularmente Valparaíso, tiene los mejores arquitectos del mundo, porque acá las construcciones tienen una cosa increíble de fragilidad, si tu quieres ver Valparaíso sin la fragilidad ve a Lisboa en Portugal, que es Valparaíso, pero sin los terremotos, y las cosas frágiles son interesantes precisamente porque hay emoción, que, volviendo a la pregunta anterior, es parte del ritmo de la ciudad.”

¿Qué opinión te merecen los grabadores de Valparaíso?
Súper bien, particularmente Hermosilla. Admiración sin límites.

¿Y el arte contemporáneo?
El problema es que no puedo ver la diferencia entre el arte contemporáneo y la promoción de la publicidad. Parece necesitar tanto los medios que ahora es publicidad. Arte contemporáneo es igual a marketing
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