Ministerio
de Cultura
El Arduo Proceso de la Creación
Dos días por acá y tres por allá,
así define su semana el Ministro de Cultura,
José Weinstein, que se divide entre Santiago
y Valparaíso en el marco del proceso de instalación
de la nueva institucionalidad cultural del país.
Durante este año se han puesto en marcha los
directorios nacional y regionales con sus respectivos
comités consultivos que abordan 28 instancias
colectivas en que más de 200 personas trabajan
para que en marzo del próximo año Chile
pueda contar con políticas culturales para
el periodo 2005 – 2010.
Actualidad, avances en las comisiones de trabajo,
políticas, financiamientos y proyecciones forman
parte de este balance de fin de año que realizamos
con el ministro en una asfixiante tarde de Santiago.

por Carlos
Morales Osorio
Se logró echar a andar la nueva institucionalidad
cultural, declara categóricamente Weinstein.
Además, logramos darle una nueva impronta a
la gestión de los fondos concursables, como
es la modernización del Fondart a través
de internet; incrementaremos en un 18% los fondos
para el sector cultura –cerca de 30 millones
de dólares- para el próximo año,
realizamos una discusión importante con respecto
a políticas culturales y trabajamos fuertemente
en la instalación física del ministerio
en el ex edificio de correos en Valparaíso.
Recorrimos Chile con el programa Sismo, Chile se Mueve
con Arte, llevando más de un centenar de actividades
a distintas partes del país, no sólo
con presentaciones artísticas también
con talleres en que artistas destacados como: Gonzalo
Rojas, Volodía Teitelboim, Los Jaivas, La Troppa
o el Balet Nacional Chileno, entre otros, pudieron
interactuar con la comunidad, además de la
celebración de los días de las artes,
que sirven para que la gente se acerque a la cultura,
pero aún queda mucho por realizar, concluye
el ministro.
¿Cuáles
son las ideas que conforman los lineamientos de las
políticas culturales que regirán al
país?
Hicimos la primera discusión acerca del tema
de políticas culturales con los delegados de
todo el país, estamos trabajando en la elaboración
de lo que será el documento de política
nacional, la idea es entregar todo en marzo al Presidente.
Los consejos regionales y los comités consultivos
trabajan en lo que serán las políticas
regionales, pero la idea es que primero opinen sobre
lo nacional. La idea es que haya políticas
en las 13 regiones del país y que se entregue
a la opinión pública regional esas propuestas
regionales en coherencia con lo nacional.
Muchas
veces se presentan proyectos muy buenos en la parte
técnica pero que adolecen de las ideas, le
merece algún reparo el comentario
Vemos los fondos concursables como una herramienta
muy importante que hay que seguir apoyando, que hay
que fortalecer, entregar más recursos que permitan
compatibilizar el mercado, el apoyo, o la propia fuerza
de cada persona en materia de creación cultural.
Estamos evaluando cómo los fondos puedan ser
asignados de la mejor manera, a los mejores proyectos,
con los jurados que hagan cada vez mejor su tarea
y que no haya ninguna intromisión de factores
espurios en la asignación de los proyectos.
Los jurados son seleccionados por los comités
consultivos que proponen los nombres, el directorio
nacional los selecciona; es todo un proceso de validación
de los nombres muy largo, para determinar que esas
son las mejores personas disponibles para evaluar.
¿Qué
evaluación hace del proceso de descentralización
establecido en la Ley de Cultura, de trasladarse a
Valparaíso y en cuanto al desarrollo cultural
por regiones? Hay voces disidentes que señalan
que aumentar esta cantidad de consejos o nuevas áreas
crea más burocracia que disminuye la cantidad
de fondos destinados a la cultura.
El tema de Valparaíso no ha sido fácil,
porque significó trasladar a 120 personas de
Santiago a Valparaíso, no es fácil la
adaptación, hay gente que renunció a
sus trabajos y otras que siguen viajando todos los
días haciendo un sacrificio personal muy grande.
Nosotros nos vamos a tomar en serio el mandato de
la ley y nos vamos a instalar allá y vamos
a potenciar a Valparaíso con nuestro trabajo
cultural, ahora, dentro de eso creo que esto se va
a apreciar en su magnitud cuando tengamos el edificio
institucional abierto; para mucha gente en la ciudad
es muy difícil percibir esta presencia del
Consejo mientras eso no esté. Ahora no es fácil,
por ejemplo yo estoy dos, tres días de la semana
allá, dos, tres días acá; cada
vez que tengo que reunirme con los otros ministros
tengo que estar acá, con las empresas para
pedir plata y auspicios debo estar acá, entonces
es también una situación volante y viajante
que no es fácil.
En
relación a las industrias culturales, qué
ocurrirá con áreas como las artes visuales
para las que no se visualiza ese desarrollo como en
el caso del cine o la música ¿de qué
manera se les apoyará?
Veo que incluso en el caso de las disciplinas
que si se pueden mantener como industrias culturales
se necesita mantener un apoyo estatal importante,
o sea, no creo que en el libro, ni en el cine, ni
en el disco puedas retirar el apoyo estatal. No me
imagino por ninguna parte las artes y la cultura libradas
al mercado, tienes que pensar que deben autosustentarse
y no creo que eso sea posible. No veo la instutucionalidad
cultural completa mientras al nivel municipal no se
desarrolle también el tema cultural con mucha
fuerza porque, en principio, ellos están más
cerca de esa base social, lo mismo imagino de las
universidades con un apoyo cada vez más crecientes
en el tema cultural, retomando una dimensión
cultural importante. Esto no quiere decir que no tengamos
que tener un grupo de gestores o de artistas que deban
estar haciendo permanentemente su gestión cultural,
se necesita mezclar el apoyo estatal permanente a
nivel de fondos concursables o grandes iniciativas
como Sismo o los Carnavales Culturales con la iniciativa
local, que es una asignatura pendiente.
Cómo
conjuga una formación de la sensibilidad cultural
o un proyecto de desarrollo cultural permanente frente
al “eventismo” cultural en que para Valparaíso
el ejemplo más palpable son los Carnavales
Culturales, donde se privilegia el espectáculo
por encima de la formación.
Yo estoy por la combinación de lo
permanente y los eventos, por ejemplo un carnaval
donde tu trabajas todo el año y luego muestras
lo que preparaste, tu producción, que la gente
valorice lo que hiciste. Durante este tiempo breve
hemos priorizado las escuelas artísticas y
estamos trabajando fuerte en esas 35 escuelas que
hay en Chile. Queremos hacer un cambio curricular,
lo estamos conversando con el Ministerio de Educación,
para que las escuelas artísticas tengan un
currículo especial, son más de 12 mil
alumnos en todas las regiones del país y sabemos
que el próximo paso importante es la educación
artística para todos. Hemos querido dejar un
currículo nuevo para que cuando un papá
lleve a un niño a esas escuelas tenga la certeza
que tienen un estándar de calidad básico.
En
relación a la formación hoy muchas bibliotecas
y museos que se encuentran carenciados en los recursos
que manejan para su óptimo funcionamiento y,
por otro lado, vemos al Gobierno construyendo nuevos
espacios; muchos de ellos bajo la figura de espacios
polifuncionales que pueden acoger desde una presentación
teatral hasta una expo bebé, siguiendo el modelo
de la Estación Mapocho, ¿cómo
entender esas construcciones si los recursos son insuficientes
para lo que ya existe?
Yo creo que hay que fortalecer las que ya
existen, entiendo que eso es lo primero y que se ha
estado haciendo. Creo que en relación a lo
que tu comentas al mismo tiempo que se realice esa
recuperación se construye nueva infraestructura
cultural, que es una ambición legítima
que uno puede tener, claro que si uno dijera se abandona
lo antiguo entonces sería muy complicado, por
ejemplo, aquí en Santiago, al mismo tiempo
que has construido el centro cultural Palacio de la
Moneda, has invertido tres millones de dólares
en remodelar el Museo de Arte Contemporáneo,
no te olvidaste que el MAC era aquí el símbolo
del deterioro, invertiste tres millones de dólares
y al mismo tiempo hiciste lo otro. En Valparaíso,
uno puede decir que en el Baburizza se invirtió
recursos y se tiene que terminar, otro ejemplo es
el caso del edificio de Correos en que vamos a construir
un centro cultural.
…y
cómo ve el tema de la ex Cárcel de Valparaíso
Creo que es un proyecto muy importante y
el intendente ha tomado un liderazgo en ese tema.
Nosotros lo vamos a respaldar en lo que el vaya viendo,
creo que ese va a ser un espacio dedicado a la cultura
que necesita inversiones importantes para que cumpla
el sentido que debería tener.
En Valparaíso hay muy pocos espacios de esas
características y creo que el proyecto BID
podría permitir que se desarrolle un Parque
Cultural. Para eso es clave que se llegue a acuerdo
con un proyecto de instalación, infraestructura
y equipamiento realmente poderoso, para lo que se
pretende.
En
estos nuevos espacios, generalmente los costos para
ver muestras culturales se encarece tornándose
excluyentes; teniendo en consideración que
-situación que usted conoce por su trabajo
con jóvenes de escasos recursos- la cultura
no es parte de la canasta familiar.
La encuesta que nosotros acabamos de terminar
es brutal en ese sentido – encuesta sobre Consumo
Cultural aplicada en Santiago-, ese 15% de hogares
que no tienen ni un sólo libro, un 30% que
nunca ha ido a un concierto y podemos seguir la lista,
la desigualdad en el acceso a la cultura es parte
de la desigualdad que existe en Chile, hoy día
eso exige políticas específicas. Exige
que el Estado en cultura se oriente hacia los grupos
que más lo requieren, pero también implica
que las políticas sociales deben incorporar
la dimensión cultural que es el paso que yo
espero que demos.
Cómo voy a hacer que más gente lea,
cómo voy a hacer para que más gente
vaya a conciertos y que esto no quede reducido a una
elite, el año que viene se va ha hacer la encuesta
de consumo cultural en todo el país; mi impresión
es que va ha haber una distancia grande que va a orientar
que se desarrolle una política muy fuerte,
orientando los recursos hacia las personas.
En
función del desarrollo futuro, siempre se ha
considerado que un eslabón fundamental para
que el círculo sea virtuoso es que las empresas
cumplan un rol social de apoyo a la cultura. ¿Cómo
se está trabajando por vincular el sector privado
a esta plataforma?
Se hizo este año un encuentro donde
se debatió sobre la importancia del financiamiento
privado para iniciativas culturales y la responsabilidad
empresarial ligada a la cultura, la ley actualmente
permite donaciones por ejemplo de personas naturales
y, sin embargo, eso no ocurre. Las personas naturales
no donan para actividades
culturales, a ONGs que se dedican a la cultura o a
grupos culturales y podrían hacerlo con la
Ley de Donaciones; no han adquirido ese apoyo filantrópico
a la actividad cultural. Creo que la gente ha aprendido
en otras condiciones a donar como en la Teletón,
sin embargo en los temas culturales no es así.
Espero que eso vaya ocurriendo en el tiempo, se debe
entender que la cultura es una actividad que además
de enriquece el alma de las personas genera toda una
actividad económica importante para el país,
que da trabajo, que puede potenciar mucho el turismo,
que genera riqueza.
¿Se
ha analizado la posibilidad de bajar impuestos a actividades
culturales, o productos como discos o libros para
hacerlos más asequibles a la comunidad?
Lo que puede haber son incentivos, este Gobierno
no tiene en la agenda cambios en la modalidad tributaria;
lo que sí se está haciendo son políticas
de incentivo como son los fondos concursables o la
CORFO que esta generando herramientas de apoyo, esa
es la línea en que estamos trabajando para
desarrollar las actividades culturales.
Proyecciones
2005
Consolidación definitiva del Consejo, apertura
de la sede definitiva en Valparaíso, calendarización
de los fondos concursables, fortalecimiento del proyecto
Sismo por todo Chile; en la creación, más
días de las artes y consolidación de
los que ya tenemos, entrega de las políticas
2005- 2010 que va a considerar elementos como los
que tu señalabas: tema educativo, de infraestructura
que son los temas más sustantivos y salen del
“eventismo” y del “fondismo”
y permiten hacer iniciativas con una perspectiva de
mediano plazo. 