Entrevista
Armando Uribe Arce: fiel veracidad

No sólo encontramos fidelidades en su actuar, sino que comprendemos sus abundantes textos poéticos como un gran todo, que le otorga sentido y coherencia a su escritura y a su vida


por Mauricio Carreño Araya

Texto completo, sin la dictadura del espacio de la revista impresa.

¿Cuál es su relación con la ciudad de Valparaíso, debido a que aparece en varios de sus poemas?
La verdad es que las relaciones con Valparaíso han sido constantes, yo nací en Santiago, pero desde la primera vez que lo conocí siendo niño muy pequeño me interesó más que Santiago en realidad. Yo he tendido a considerar a Santiago una ciudad vivible sólo hasta el año 50, por ahí. Y en los últimos treintaytantos años la verdad es que Santiago se ha afeado hasta el punto que cumple la predicción, o la observación de Joaquín Edwards Bello y del conde de Keyserling.

La de Edwards Bello era en los años veinte, la del conde de Keyserling, en un libro que se llama "Meditaciones Suramericanas" de los años 35, por ahí. En la cual ambos dicen separadamente, que en Chile hay un cultivo a la fealdad, un culto a la fealdad.

En cambio, en contraste con Santiago, Valparaíso es una ciudad desde siglos sumamente interesante, sumamente viva y con belleza. Yo sostengo que el culto a la fealdad en Chile lo tenemos todos, de una manera u otra, incluyéndome. He llegado a pensar o a concluir que en el caso de las artes ejercidas en Chile, incluso el escribir, se trata de sacar belleza de la fealdad. Así como se dice sacar fuerzas de flaqueza. Yo esto lo creo firmemente, en cuanto a lo que escribo y publico y creo que es general dentro de cualquier obra de arte en Chile.

En Valparaíso resulta más natural sacar belleza de las fealdades que pudiera haber, por que son fealdades cargadas de sentido, cargadas de historia y la posibilidad de obtener belleza de aquello es muy grande. A la vez, tiene belleza genuina, empezando por su ubicación en la geografía y en la topografía; sus numerosos cerros, el anfiteatro que significa Valparaíso para la bahía de Valparaíso. Las circunstancias de una vida mucho más cosmopolita que la de otras ciudades del país, todo eso le da carácter a Valparaíso, como no lo tiene, en mi experiencia, en Chile ninguna otra ciudad. Y es uno de los grandes puertos del mundo. He visto en distintas lenguas novelas sobre Valparaíso, y aún, tituladas Valparaíso, en inglés, francés, etc. Valparaíso es privilegiada por estar al lado del mar. Fuera de la naturaleza, la privilegian sus habitantes, principalmente diría entre los siglos XIX y XX, con el carácter bastante anglo que tienen algunas partes de Valparaíso, proveniente de la instalación de comerciantes y otros, de origen inglés. Es algo que no se repite de esta manera en otras partes de Chile salvo el influjo alemán en Valdivia y otros lugares contiguos.

Ahora sigue Valparaíso teniendo el carácter de una gran ciudad materialmente y también espiritualmente. De Valparaíso han aparecido grandes escritores, también numerosos pintores y escultores, etc. Pero sobre todo grandes escritores, el principal de los cuales es a mi juicio, en mi opinión, para mi gusto, Joaquín Edwards Bello, que yo considero que es el autor de la mejor novela que haya sido nunca escrita en Chile desde la época de Blest Gana. Todas las novelas publicadas por chilenos desde hace más de un siglo y medio, ceden en importancia y en el placer que producen, ante la novela cuya cuarta versión, porque cuatro veces fue escrita y reescrita, se llama "Valparaíso", antes se llamaba "Valparaíso (fantasma)", antes se llamaba y así apareció "Valparaíso la ciudad del viento" y la primera versión, distinta de las siguientes se llamó: "En el viejo Almendral". Esa es la más grande novela, y yo diría uno de los más grandes cantos, usando esa palabra perteneciente a la poesía, sobre Valparaíso. A la vez también en sus Crónicas, hay numerosísimas que están dedicadas a Valparaíso y que relatan anécdotas o hechos ocurridos en esta ciudad de suma importancia, porque Edwards Bello es talvez el escritor chileno que debería haber tenido más reputación internacional. Fueron publicadas algunas de sus obras en otras partes, pero merece mucho más que los autores de Best Sellers actuales chilenos, porque la obra de Joaquín Edwards Bello sigue siendo una gran obra literaria, intelectual y espiritual chilena.

Por cierto hay otros escritores de primera categoría oriundos de Valparaíso o no, que han escrito largamente sobre la ciudad. El más notorio de ellos no nació en Valparaíso, pero dedicó muchos de sus poemas a esta ciudad, tuvo una casa en un cerro, y es Pablo Neruda. Escritores provenientes a Valparaíso hay muchos más y de obra valiosa, uno de los casos para nombrar, sólo uno y no hacer una lista, un catálogo, es Salvador Reyes. Y podría seguir nombrando escritores, pero no es el caso ahora. Ahora en lo que yo he escrito, efectivamente aparece Valparaíso varias veces, porque experiencias he tenido en Valparaíso muy vívidas que se han transformado en versos más tardes. Ya en uno de mis primeros libros de versos que se llama "El engañoso Laúd" aparece un poema justamente en que ocurre algo importante para el autor en la ciudad de Valparaíso. En libros posteriores publicados desde el 98 hasta ahora, recuerdo un texto sobre Valparaíso y que es un poema en verso dedicado al gran poeta de la costa cercana a Valparaíso, frecuentador de esta ciudad constantemente, que fue Juan Luis Martínez. Hay otros textos míos en que aparece la ciudad, pero no se trata de hacer un recuento personal aquí, más bien la ciudad es lo que importa, y no lo que uno haya podido conocer de la ciudad y transformarlo en letras escritas, en versos en prosa.

Recordaba que en uno de sus textos aparecía la mítica "Casa de los "Siete Espejos"...
Efectivamente, es un texto correspondiente a una verdad que ocurrió el año 53, por ahí, o sea a los veinte años. De la curiosidad que nos llevó a un escritor, que es crítico literario principalmente ahora, que se llama Antonio Avaria, a un compañero de clases de la Universidad, que murió al año siguiente que se llamaba Pablo Cran, hermano por lo demás del gran dibujante chileno que vive en Europa, Fernando Cran. Y nos fuimos a ver como era, sin ninguna intención lasciva. Tanto fue así que golpeamos en la puerta donde nos habían indicado que era la Casa de los Siete Espejos y después de un rato apareció una vocecita abriendo una pequeña ventanuca en la puerta de madera, preguntándonos con voz de falsete: ¿qué es lo que desean los señores? Los señores que tenían 20 o menos años, querían entrar. Entonces, efectivamente se nos abrió la puerta y entramos por un corredor y luego doblando a la derecha, si recuerdo bien, llegamos a un patio alrededor del cual en más de una de las paredes había urinarios, antes de entrar al salón de la Casa de los Siete Espejos, donde estaban estos siete espejos.

Entramos sin hacer ninguna necesidad porque no teníamos necesidad de ella. Y nos sentamos en un banco en una de las cuatro paredes del salón, o más de cuatro porque hacía la derecha tenía una extensión donde había un mostrador como de bar y naturalmente alcoholes de distinto tipo. Mirábamos justamente los siete espejos, que naturalmente empezamos por contarlos, y después con gran admiración nos fijamos en un espejo que estaba frente a nosotros. Los espejos tenían grandes marcos de cornucopia, dorada, semi descascarada. El que estaba frente a nosotros tenía una trizadura de arriba a abajo alrededor de la cual habían pintado unas flores rosas en todo su largo. Eso a mí personalmente me encantó y veíamos como bailaban las niñas reclusas con distintos tipos de personas, entre ellas extranjeros, que hablaban inglés u otras lenguas y que chapurreaban el castellano.

Numerosas personas bailaban y nosotros seguíamos sentados en el banco hasta que después de estar veinte minutos o media hora, mirando y satisfaciendo la curiosidad, el mismo mariquita que nos había abierto la puerta, llegó con una escoba para barrer justamente el lugar donde estábamos; bajo nuestros pies. Bueno, porque no nos habíamos servido nada ni habíamos participado en el bailoteo. Y nos dimos cuenta que eso era para echarnos. Efectivamente salimos del prostíbulo, pero no cariacontecidos, sino que habiendo satisfecho la curiosidad, no sé si malsana o pintoresca, de haber conocido el salón de los Siete Espejos en Valparaíso.


Quiero que hablemos ahora de lo que son sus obsesiones, y que se repiten a lo largo de su obra configurando, no libros separados, sino que constituyendo un gran libro de poesía.
Le agradezco la opinión, porque ya algunas personas me la habían señalado, pero no ha salido publicado que yo sepa en ninguna parte, esto que constituiría una sola obra. A la vez quiero decir que por inclinación intelectual, espiritual y literaria, y también manía, he escrito mucho más de lo que he publicado. En cada libro que publico selecciono un texto de cada cinco o más. Ahora que han sido reeditados mis cinco primeros libros y otros textos publicados en revistas, con el título de "Poesía Reunida" y luego se ha publicado también una antología de todos los textos que he publicado, que se llama "El Viejo Laurel", se puede constatar en esos libros, que yo he mantenido el tono sin variaciones. He escrito mas o menos en un mismo estilo bastante vasto en intención, y sobre los mismos grandes asuntos que me interesan.

Hay grandes poetas chilenos y otros, que han variado en el curso de su vida el tipo de poesía en verso que escriben y publican. El caso más notorio en Chile yo creo que es el de Pablo Neruda y hay muchísimos otros casos. En cambio yo no he cambiado, y en la antología, textos que están al comienzo podrían estar al final, y viceversa. (Están cronológicamente ordenados los textos, en más de cincuenta años). Esta coherencia que hay en la obra publicada por mí en materia de verso, a juicio mío, puede llamarse también majadería.
Quería hacer esa observación inicial, para agradecerle y justificar, incluso en algún sentido como negativo, el carácter que tienen las poesías en verso que yo publico.

Hay una de esas obsesiones que es particularmente importante en su obra, y que configura una ruptura, que es la inadecuación entre el poeta y el mundo que le toca vivir
Eso desde el comienzo.

Yo lo veo desde un poema que aparece en "Transeúnte pálido"
que dice: "Lo visto por mis ojos es un fraude..."
Ese libro fue publicado cuando yo tenía alrededor de veinte años, pero el primer texto que yo escribí en verso, el año 1948, teniendo catorce años de edad, fue publicado por mí en el libro "Odio lo que odio, rabio como rabio" y que usted acaba de mencionar, cincuenta años después, el año 1998, y es un texto que comienza, no me acuerdo bien de memoria: "Eres frío desaliento" y luego dice... "eres agrio, etc." demostrando también el desaliento, así como el fraude, esa quebrazón o trizadura entre el mundo en general y lo que uno cree ser.

Hay un poema que tiene relación con lo anterior y dice:
Tengo razón cuando me digo
(como mi abuelo) el mundo
no está de acuerdo conmigo
y el mundo y yo no estamos
de acuerdo (no son amos
los amores; los odios sí lo inmundo)

No me acordaba de ese texto, ¿de dónde salió? Es seguro que es mío, pero...

De "Odio lo que odio, rabio como rabio"
Ahí sale. Como ve usted, como comprueba ahora, yo no releo mis libros, una vez publicados, ya no más. Después de haberme ocupado de corregir las pruebas, que es el verdadero trabajo le diré de quienes escriben en verso, o en general de quienes escriben y publican. Ahí uno esta obligado a mirarlo como si fuera objetiva la mirada y respecto de la corrección de las palabras y letras y puntuación, etc., que hace que uno quede hastiado después de corregir las pruebas más de una vez. Y en mi caso no vuelvo a abrir los libros, una vez publicado ahí está, que haga su camino si tiene camino que hacer.

En el libro "Las Críticas de Chile" aparece:
Triste el lugar, tan desolado, tan
como si nada, y pasa
de todo, incestos, niños torturados,
canibalismo, sodomía, están
tocando a muerto, del señor la casa
la han hecho vertedero o negociados

Eso de la casa del señor que han hecho vertedero o negociado, la verdad es que como en muchos otros casos en mis textos, proviene del nuevo testamento. Han hecho de la casa del señor una casa de comercio. Es cuando Jesucristo reprende a los comerciantes del templo.

Efectivamente, es una reacción personal frente a lo que ocurre actualmente en la época en que vivimos.. Estamos en una época, desde la segunda guerra mundial, negra para la humanidad en su conjunto y para la vida en el planeta tierra. Termina la Segunda Guerra Mundial el 6 y el 9 de agosto de 1945, con el lanzamiento por Estados Unidos de bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Ya había habido la primera guerra mundial muy cruenta y muy destructora y también la segunda aún más cruenta y destructora. Millones y millones de personas muertas, ciudades enteras destruidas y etc., etc. Brutalidades cometidas no sólo por los nazis que fueron los principales responsables, sino también por los ejércitos aliados y por los aliados de Alemania del tercer Reich que formaban el eje: o sea Italia y Japón y en la medida que invadían otras partes de Europa.

Lo que ocurrió con las dos guerras mundiales que hacen del siglo XX en su conjunto, según historiadores de categoría como Hobsbawm, sea considerado con seriedad como el peor de los siglos que ha vivido la humanidad, en toda su historia, y su prehistoria. Ya en los años 20 se publican libros sobre la decadencia de occidente como el famoso de Spengler. Pero también hay un ensayo de Paul Valery, del año 1920, quién escribe en sus primeras líneas: "Hemos comprobado que la civilización es mortal.." Efectivamente se anuncia la decadencia y la muerte eventual en el futuro próximo de la civilización occidental cristiana.

Y efectivamente se sostiene por otros historiadores que el fin de la segunda guerra mundial pone fin definitivamente a la civilización occidental cristiana, pese a que en el curso de 60 años, han seguido sosteniéndose por gobiernos y hasta por estudiosos, que se estaría en la civilización occidental cristiana. Eso es falso, en realidad todos lo que hemos vivido desde el año 45 hasta esta fecha, hemos ido comprobando en los hechos que no vivimos en la civilización occidental cristiana, entendiendo que esta civilización desde el punto de vista técnico, económico, político y otros, ha recubierto el globo entero. Estamos viviendo en una pseudo civilización encabezada por Estados Unidos y que consiste principalmente en barbarie tecnológica manipulada por tecnócratas. Eso ocurre en los gobiernos, en los sistemas económico financiero, comerciales, en los sistemas de educación, en los sistemas de salud y etcétera, etcétera.

Esto es una pseudo civilización cruel e inhumana, que cubre repito el globo bajo una ideología que ha sido llamada en Europa, y creo que es correcto el nombre: "Neoliberalismo Capitalista de Mercado Desregulado". Es decir, sin control suficiente. Condiciones que han significado la producción y aumento constante en estos 60 años, desde las primeras bombas atómicas del 45 utilizadas hasta ahora, de las armas de destrucción masiva que no son sólo nucleares, sino que también químicas, bacteriológicas, etc. A la vez las máquinas que significan estos armamentos no sólo de destrucción masiva, también los otros, acompañado de la facilidad de comunicaciones que no había conocido jamás la humanidad. No sólo ellas son destructoras de la vida y de los humanos por su acción directa sino también por la amenaza de poderse usar.

Además existen, experimentos científico técnicos que están programados para los próximos veinte años, que hacen correr riesgo a la humanidad, como dice el autor inglés de la Royal Academy of science de Londres y que es el Royal Astronomer de la reina de Inglaterra, en su libro "Nuestro último siglo". En ese libro, él examina más de veinte casos de experimentos programados para los próximos veinte años, en que se corre el riesgo no sólo de la muerte de seres humanos, sino de afectar la vida en su conjunto, como está siendo afectada por este sistema industrial y de comunicaciones.

Refiriéndonos a Edwards Bello, que usted mencionaba, él criticaba muchos de los vicios nacionales, que se han ido intensificando con el paso de los años.
Yo quiero poner énfasis en que desde hace siglos, pero cada vez más acelerado y pronunciado, las cosas que ocurren en nuestro país provienen en gran medida de las cosas que ocurren en otras partes del mundo. A la vez, yo sostengo completamente la opinión de Joaquín Edwards Bello en una crónica de hace sesenta o setenta años, en la cual escribió que sí, literalmente, es cierto que en el mundo pasan las mismas cosas que pasan en Chile, pero aquí con un 20% de exageración. Yo creo que es completamente cierto salvo que a veces el porcentaje de exageración es bastante mayor. Eso ocurre con el sistema o modelo económico financiero que es una ideología y que es excesiva en Chile comparada incluso con la fuente de esta ideología que es principalmente Estados Unidos.


En el marco de esta ideología predominante, desregulada, ¿existe la posibilidad de una disidencia?
Claro que se puede disentir, es la cultura la que puede disentir, algunas personas que se dedican desinteresadamente a cosas culturales, naturalmente se oponen a esta ideología y a este dominio que desde la segunda guerra mundial se ha acentuado, desde el año 1991, cuando se disuelve la Unión Soviética y queda Estados Unidos como la única súper potencia, que bien dicen los franceses, es una hiperpotencia, la única. Hay posibilidades de oponerse, pero intelectualmente. Políticamente también puede haberlas, pero eso está todavía en ciernes en Chile. Hay organizaciones antiglobalización, etc, como el ATTAC, que también se oponen, pero es muy difícil frente al tremendo poder militar, político, económico, etc., de Estados Unidos y sus aliados principales.
Y entre esos aliados Chile se ha transformado en uno muy cercano a Estados Unidos, con el tratado de libre comercio, hasta el punto que yo considero de que Chile se ha transformado, desde el 1° de enero del 2004 cuando entró en vigencia este tratado, en un enclave de Estados Unidos en América del Sur. Olvidando por completo quienes han hecho esto, sobretodo del 90 en adelante, la tremenda intervención política y económica clandestina de Estados Unidos en el golpe de estado.

Y ya desde hace más de 31 años estamos viendo las consecuencias, porque también Chile fue uno de los primeros países en que se instaló este sistema neoliberal, capitalista, etc., el año 1975.
Luego se estableció también en Gran Bretaña, debido a la ministra Tatcher y en EEUU, principalmente con el presidente Reagan. Pero Chile fue tal vez el país en que se inició esto. Y ha habido total continuidad sobre este sistema, modelo o ideología desde el 90 hasta ahora. Así como sigue subsistiendo la constitución y las leyes orgánicas constitucionales tan importantes como la constitución que son diecisiete y que llevan a efecto lo que sostiene la constitución en los asuntos más importantes del país, en el banco central, como en el congreso, en las fuerzas armadas, como en la minería, ley orgánica que fue la primera, sobre concesiones mineras del año 83, y que no ha sido ni tocada, ni mencionada, ni mucho menos modificada desde el 90 hasta ahora.

Los políticos de la Concertación en el fondo han reconocido que la obra de Pinochet fue buena en lo económico...
Porque para ellos, allí hay lucro personal, porque esta ideología es idolátrica, se la coloca como ídolo en sentido casi religioso, pero es un ídolo falso, un dios falso. Coloca como único valor el lucro acompañado del éxito, mano a mano, lo cual es completamente anticristiano como han sostenido obispos aquí en Chile y en otras partes. El ejemplo en Chile es de hace unos cinco o seis meses, en una declaración que hizo el obispo emérito Carlos González Cruchaga, donde afirma que el neoliberalismo es completamente anticristiano. En general lo que no se dice es que este sistema es completamente anticristiano y es por cierto antihumano y lleva al mundo al acabose.

Bajo la ideología imperante ¿existe la poesía como una oposición?
Una cantidad considerable de personas que escriben poesía en verso, se han ido integrando en Chile, en otras partes también y más, al mercado. Y producen productos más que literatura, mercancía para el mercado. Históricamente el primer poeta que se sepa que vendía sus poemas es un griego del siglo V a.c. -muy buen poeta por lo demás- de los fragmentos que han quedado, llamado Simonides. La poesía era considerada en la gran cultura griega como en la cultura occidental cristiana también, completamente desinteresada; algo que no está en el mercado. Y cuando Simonides empezó a escribir, por petición de personas que le pagaban, fue el ludibrio de todos los demás poetas, porque fue el primero conocido que cobraba por sus poemas.
Ahora, hay escritores, muchos más en prosa que en verso, que se han integrado tanto al sistema neoliberal, etc, que escriben novelas, por ejemplo, para el mercado. Lo que escriben no es literatura, es mercadería. Pero, tienen grandísimo éxito y ganan mucho dinero; obtienen lucro.

Hay un poema de "Odio lo que Odio, Rabio como Rabio" y se refiere al Satiricón:
"Un viejo blanquecino
de rostro atormentado".
"Yo soy poeta dijo"
"Por qué tan mal vestido".
Porque me han detestado

Efectivamente tiene una relación con el Satiricón, es al comienzo del Satiricón, el comienzo está fragmentado, entiendo que el resto no. Pero el comienzo que se conoce no es propiamente donde empezaba esa gran novela de la antigüedad. Y efectivamente ahí aparece un poeta que se llama Eumolpio que conversa con sus acompañantes y les va mostrando, creo que en una suerte de plaza o museo, grandes obras de cultura.

Hay una parte del Satiricón que se puede comparar con la situación actual y es cuando habla del pueblo que está todo endeudado, todas las casas están hipotecadas, lo que se gana en masacres se derrocha en lujo.
Justamente, es muy buen recuerdo suyo, efectivamente voy a volver leer el Satiricón por sexta o séptima vez. Lo he leído en distintas traducciones, desgraciadamente tengo la barbarie personal de no conocer ni el latín o el griego.

Hay una parte que habla del poeta que se tiene que dejar llevar por el dictado de las musas y tiene directa relación con el ensayo que usted escribió en "El secreto de la poesía"
Eso apareció antes del Satiricón. Eso apareció en el diálogo del llamado pseudo Platón, porque no hay seguridad de que pertenezca a los diálogos de Platón. Por el contenido a juicio mío sí, pero en fin. Este diálogo se llama el Ión sobre la poesía, sobre los rapsodas en realidad que son los que recitan la poesía, pero sobre la poesía. Y ahí se sostiene claramente de que un dios posee a los poetas cuando escriben, y que un dios les sorbe el seso a los poetas. Eso para mí, ese seso que sorbe el dios, sería el inconsciente personal y colectivo del poeta. Porque todos tenemos en el inconsciente pulsiones, deseos, fuerzas, energías, etc, que por cierto dominan la vida y lo que se escribe. En el ensayo a que usted se refirió, "El secreto de la poesía", que en realidad es sobre la poesía y el inconsciente, yo me adhiero a una posición que dice que las obras de poesía en verso, porque también las hay en prosa, más altas en categoría y calidad es porque contienen mucha fuerza del inconsciente y eso hace que las palabras utilizadas en esos textos estén cargadas de energía, de emoción y de sentido.

¿El inconsciente también determina las obsesiones, como por ejemplo la muerte?
Claro que sí, en una antología que mencioné denantes y que se llama "El viejo Laurel", aparece uno de los primeros textos míos, en que se habla de sí mismo como cadáver y la verdad es que para mí eso que fue escrito cuando tenía quince años era una experiencia que yo tenía desde muy niño, desde que recuerdo. Desde que vi la primera persona muerta, desde que supe que existía la muerte de esa manera y que ocurrió cuando tenía tres o cuatro años de edad. Y eso me ha acompañado todos los días de mi vida porque, una verdad admitida por Freud por un lado y por el Antiguo Testamento en el Génesis, es que todos los seres humanos que han existido, como los que siguen viviendo, tenemos un sentido inconsciente, a veces consciente, pero sobre todo en el inconsciente, de culpabilidad, proveniente, de la escena originaria de la humanidad.

Este sentimiento de culpabilidad heredado por todos los descendientes hasta ahora de esa primera pareja y familia consistió en que los hijos cometieron parricidio; mataron al padre. Y además, siguiendo el Génesis, encontramos que hubo un pecado original, una falta, un crimen, que consistió en el peor de los pecados que puede cometer un ser humano, y sobretodo esa primera pareja y que fue el pecado de la soberbia, cuando el demonio tentándolos en el paraíso terrenal, les dice que si violan el mandato divino, (esto es una alegoría respecto de un árbol, etc. También puede ser considerado alegoría lo de Freud. Esta es más detallada, la del Génesis mejor literariamente a juicio mío que la de Freud ), seréis como dioses. En el como está el engaño. Es el pecado de soberbia ya que las creaturas humanas querían ser como el creador. Esto es lo más grave.

También soberbia habría sido lo que llevó a Luzbel, el más bello de los ángeles, a la caída cuando le dijo al creador: Non servia. Y a consecuencia de eso, todo el genero humano, toda la creación en realidad cae. Y los seres humanos somos por ello en forma prioritaria imperfectos. Y las imperfecciones las conocemos aún no teniendo conciencia, las conocemos a través del inconsciente, según dicen los expertos, en los recién nacidos desde el momento del nacimiento. No sólo por los sufrimientos del parto, para el hijo como para la madre, sino también por las experiencias que se van teniendo desde el primer día de nacido. Nosotros comprobamos todos los días de nuestra vida, cotidianamente, la imperfecciones que tenemos, que consisten en que no somos omnipotentes, no somos omnisapientes, no somos eternos, no somos infinitos, sino que somos limitados, cometemos errores, caemos en faltas, en fallas, físicamente tropezamos, no vamos más allá de nuestras manos o de lo que idea la imaginación o el pensamiento, y hay las enfermedades que afectan a los seres humanos. No creo que haya habido nunca un tiempo sin ninguna enfermedad.

Y la tontería que yo sostengo como tema fundamental también es consecuencia. Entonces cotidianamente todos los seres humanos en el inconsciente de todos modos, en el consciente muchas veces, nos damos cuenta cotidianamente de nuestras imperfecciones. Ahora, para darnos cuenta de nuestras imperfecciones tenemos que tener alguna noción de lo perfecto, sino como nos daríamos cuenta. Y esa noción de lo perfecto quienes creemos en una religión monoteísta, lo llamamos Dios. Los que no creen, o han perdido la fe, o no la han tenido nunca porque no han llegado al conocimiento de ello, lo colocan en otras personas, como el caso del enamoramiento donde se diviniza a la otra persona; se la considera perfecta, o en grupos de personas como partidos políticos, en ideologías, en cosas o en objetos, sin llegar al fetichismo, que también existe en algunas personas, bueno son consideradas lo mejor. Por ejemplo los dueños particulares de grandes pinturas, también pueden colocar en ellas su noción de lo perfecto. Pero todos los seres humanos a su vez nos damos cuenta de que en realidad no se reduce a eso lo perfecto, que no es perfecto lo que uno considera como tal en una etapa. Y por lo tanto todos tenemos la experiencia cotidiana -toda la vida- de las propias imperfecciones y las imperfecciones colectivas también, acompañadas de la noción de lo perfecto. Y para mí, ambos fenómenos: imperfección y noción de lo perfecto, son la base cotidiana de la existencia de dios.

La prueba de que debe de haber Dios
la dan los hombres imperfectos
precarios, las mujeres con sus reglas
transitorias, los viejos con su edad
que se acaba. Y ésta es la verdad:
no hay Dios porque lo digan las monsergas
ni porque diga hay Dios un texto
-hay Dios debido a que no somos dios
.

Yo he llegado a otra conclusión por la edad, porque me va a faltar tiempo para modificar las conclusiones. Creo que en el inconsciente de todos los seres humanos está el deseo de ser dioses. Ahora, en la religión católica, cristiana, apostólica y romana, existe bajo el modelo dado en los evangelios, la promesa dogmática, que aparece en el credo, de la resurrección de la propia carne el último día del género humano, del tiempo. Y para quienes creemos, si bien la muerte personal, por cierto también la colectiva, significa la corrupción de la carne, del cuerpo y de la psique, por lo tanto la promesa es que vamos a resucitar con la misma carne que tenemos, pero gloriosa en el caso de quienes se salvan. La misma carne, la misma psique que tenemos, pero glorificada, magnificada, hasta el punto de que en el catecismo de la iglesia católica, en la versión puesta al día de 1992, se cita una frase de Santo Tomas de Aquino que dice que los seres humanos que resuciten y se salven, serán dioses, con d minúscula, pero serán dioses. Lo cual entra en contraste con la promesa engañosa del demonio: seréis como dioses. Y yo creo que en el fondo del fondo del inconsciente de todos los seres humanos está el deseo de ser dioses, que se cumpliría de esta manera debido a la promesa dogmática de la resurrección de la carne.

¿En la soberbia humana de querer ser como dioses está el deseo de dominación del hombre?
Es para buscar efectivamente una condición semi divina, cuasi divina o divina. Esto se ve muy bien en el caso de Hitler y el nazismo, pero se ve también en muchas otras empresas. Estados Unidos mismo por boca de su presidente ha dicho más de una vez que como nación es el regalo que Dios hizo al género humano. Esta es frase literal de Bush en su discurso del estado de la nación, a principios del año 2004. Y en otra partes también lo ha dicho. Este mesianismo de EEUU, con esta noción que tienen del destino manifiesto, es lo que lo llevaría a dominar el mundo entero. Y EEUU, en mi opinión, y lo he escrito en alguna parte en alguno de mis últimos libros publicados, cree ser el Mesías. Hay que recordar que el demonio tiene por otros nombres, no sólo Satanás y Lucifer, sino que además el Padre de la Mentira y el Príncipe de este Mundo. Son dos denominaciones canónicas.

Bush dice que él es el protector de la libertad y la democracia en el mundo
Padre de la mentira. Mentirosos en lugares públicos como escribió después de la primera guerra mundial Ezra Pound. Hay mentirosos en lugares públicos, hijos del padre de la mentira.