Entrevista
Armando Uribe Arce: fiel veracidad
No sólo encontramos fidelidades en su actuar,
sino que comprendemos sus abundantes textos poéticos
como un gran todo, que le otorga sentido y coherencia
a su escritura y a su vida
por
Mauricio Carreño Araya
Texto
completo, sin la dictadura del espacio de la revista
impresa.
¿Cuál
es su relación con la ciudad de Valparaíso,
debido a que aparece en varios de sus poemas?
La verdad es que las relaciones con Valparaíso
han sido constantes, yo nací en Santiago, pero
desde la primera vez que lo conocí siendo niño
muy pequeño me interesó más que
Santiago en realidad. Yo he tendido a considerar a
Santiago una ciudad vivible sólo hasta el año
50, por ahí. Y en los últimos treintaytantos
años la verdad es que Santiago se ha afeado
hasta el punto que cumple la predicción, o
la observación de Joaquín Edwards Bello
y del conde de Keyserling.
La
de Edwards Bello era en los años veinte, la
del conde de Keyserling, en un libro que se llama
"Meditaciones Suramericanas" de los años
35, por ahí. En la cual ambos dicen separadamente,
que en Chile hay un cultivo a la fealdad, un culto
a la fealdad.
En
cambio, en contraste con Santiago, Valparaíso
es una ciudad desde siglos sumamente interesante,
sumamente viva y con belleza. Yo sostengo que el culto
a la fealdad en Chile lo tenemos todos, de una manera
u otra, incluyéndome. He llegado a pensar o
a concluir que en el caso de las artes ejercidas en
Chile, incluso el escribir, se trata de sacar belleza
de la fealdad. Así como se dice sacar fuerzas
de flaqueza. Yo esto lo creo firmemente, en cuanto
a lo que escribo y publico y creo que es general dentro
de cualquier obra de arte en Chile.
En Valparaíso resulta más natural sacar
belleza de las fealdades que pudiera haber, por que
son fealdades cargadas de sentido, cargadas de historia
y la posibilidad de obtener belleza de aquello es
muy grande. A la vez, tiene belleza genuina, empezando
por su ubicación en la geografía y en
la topografía; sus numerosos cerros, el anfiteatro
que significa Valparaíso para la bahía
de Valparaíso. Las circunstancias de una vida
mucho más cosmopolita que la de otras ciudades
del país, todo eso le da carácter a
Valparaíso, como no lo tiene, en mi experiencia,
en Chile ninguna otra ciudad. Y es uno de los grandes
puertos del mundo. He visto en distintas lenguas novelas
sobre Valparaíso, y aún, tituladas Valparaíso,
en inglés, francés, etc. Valparaíso
es privilegiada por estar al lado del mar. Fuera de
la naturaleza, la privilegian sus habitantes, principalmente
diría entre los siglos XIX y XX, con el carácter
bastante anglo que tienen algunas partes de Valparaíso,
proveniente de la instalación de comerciantes
y otros, de origen inglés. Es algo que no se
repite de esta manera en otras partes de Chile salvo
el influjo alemán en Valdivia y otros lugares
contiguos.
Ahora
sigue Valparaíso teniendo el carácter
de una gran ciudad materialmente y también
espiritualmente. De Valparaíso han aparecido
grandes escritores, también numerosos pintores
y escultores, etc. Pero sobre todo grandes escritores,
el principal de los cuales es a mi juicio, en mi opinión,
para mi gusto, Joaquín Edwards Bello, que yo
considero que es el autor de la mejor novela que haya
sido nunca escrita en Chile desde la época
de Blest Gana. Todas las novelas publicadas por chilenos
desde hace más de un siglo y medio, ceden en
importancia y en el placer que producen, ante la novela
cuya cuarta versión, porque cuatro veces fue
escrita y reescrita, se llama "Valparaíso",
antes se llamaba "Valparaíso (fantasma)",
antes se llamaba y así apareció "Valparaíso
la ciudad del viento" y la primera versión,
distinta de las siguientes se llamó: "En
el viejo Almendral". Esa es la más
grande novela, y yo diría uno de los más
grandes cantos, usando esa palabra perteneciente a
la poesía, sobre Valparaíso. A la vez
también en sus Crónicas, hay numerosísimas
que están dedicadas a Valparaíso y que
relatan anécdotas o hechos ocurridos en esta
ciudad de suma importancia, porque Edwards Bello es
talvez el escritor chileno que debería haber
tenido más reputación internacional.
Fueron publicadas algunas de sus obras en otras partes,
pero merece mucho más que los autores de Best
Sellers actuales chilenos, porque la obra de Joaquín
Edwards Bello sigue siendo una gran obra literaria,
intelectual y espiritual chilena.
Por cierto hay otros escritores de primera categoría
oriundos de Valparaíso o no, que han escrito
largamente sobre la ciudad. El más notorio
de ellos no nació en Valparaíso, pero
dedicó muchos de sus poemas a esta ciudad,
tuvo una casa en un cerro, y es Pablo Neruda. Escritores
provenientes a Valparaíso hay muchos más
y de obra valiosa, uno de los casos para nombrar,
sólo uno y no hacer una lista, un catálogo,
es Salvador Reyes. Y podría seguir nombrando
escritores, pero no es el caso ahora. Ahora en lo
que yo he escrito, efectivamente aparece Valparaíso
varias veces, porque experiencias he tenido en Valparaíso
muy vívidas que se han transformado en versos
más tardes. Ya en uno de mis primeros libros
de versos que se llama "El engañoso
Laúd" aparece un poema justamente
en que ocurre algo importante para el autor en la
ciudad de Valparaíso. En libros posteriores
publicados desde el 98 hasta ahora, recuerdo un texto
sobre Valparaíso y que es un poema en verso
dedicado al gran poeta de la costa cercana a Valparaíso,
frecuentador de esta ciudad constantemente, que fue
Juan Luis Martínez. Hay otros textos míos
en que aparece la ciudad, pero no se trata de hacer
un recuento personal aquí, más bien
la ciudad es lo que importa, y no lo que uno haya
podido conocer de la ciudad y transformarlo en letras
escritas, en versos en prosa.
Recordaba
que en uno de sus textos aparecía la mítica
"Casa de los "Siete Espejos"...
Efectivamente,
es un texto correspondiente a una verdad que ocurrió
el año 53, por ahí, o sea a los veinte
años. De la curiosidad que nos llevó
a un escritor, que es crítico literario principalmente
ahora, que se llama Antonio Avaria, a un compañero
de clases de la Universidad, que murió al año
siguiente que se llamaba Pablo Cran, hermano por lo
demás del gran dibujante chileno que vive en
Europa, Fernando Cran. Y nos fuimos a ver como era,
sin ninguna intención lasciva. Tanto fue así
que golpeamos en la puerta donde nos habían
indicado que era la Casa de los Siete Espejos y después
de un rato apareció una vocecita abriendo una
pequeña ventanuca en la puerta de madera, preguntándonos
con voz de falsete: ¿qué es lo que desean
los señores? Los señores que tenían
20 o menos años, querían entrar. Entonces,
efectivamente se nos abrió la puerta y entramos
por un corredor y luego doblando a la derecha, si
recuerdo bien, llegamos a un patio alrededor del cual
en más de una de las paredes había urinarios,
antes de entrar al salón de la Casa de los
Siete Espejos, donde estaban estos siete espejos.
Entramos sin hacer ninguna necesidad porque no teníamos
necesidad de ella. Y nos sentamos en un banco en una
de las cuatro paredes del salón, o más
de cuatro porque hacía la derecha tenía
una extensión donde había un mostrador
como de bar y naturalmente alcoholes de distinto tipo.
Mirábamos justamente los siete espejos, que
naturalmente empezamos por contarlos, y después
con gran admiración nos fijamos en un espejo
que estaba frente a nosotros. Los espejos tenían
grandes marcos de cornucopia, dorada, semi descascarada.
El que estaba frente a nosotros tenía una trizadura
de arriba a abajo alrededor de la cual habían
pintado unas flores rosas en todo su largo. Eso a
mí personalmente me encantó y veíamos
como bailaban las niñas reclusas con distintos
tipos de personas, entre ellas extranjeros, que hablaban
inglés u otras lenguas y que chapurreaban el
castellano.
Numerosas personas bailaban y nosotros seguíamos
sentados en el banco hasta que después de estar
veinte minutos o media hora, mirando y satisfaciendo
la curiosidad, el mismo mariquita que nos había
abierto la puerta, llegó con una escoba para
barrer justamente el lugar donde estábamos;
bajo nuestros pies. Bueno, porque no nos habíamos
servido nada ni habíamos participado en el
bailoteo. Y nos dimos cuenta que eso era para echarnos.
Efectivamente salimos del prostíbulo, pero
no cariacontecidos, sino que habiendo satisfecho la
curiosidad, no sé si malsana o pintoresca,
de haber conocido el salón de los Siete Espejos
en Valparaíso.
Quiero que hablemos ahora de lo que son sus obsesiones,
y que se repiten a lo largo de su obra configurando,
no libros separados, sino que constituyendo un gran
libro de poesía.
Le
agradezco la opinión, porque ya algunas personas
me la habían señalado, pero no ha salido
publicado que yo sepa en ninguna parte, esto que constituiría
una sola obra. A la vez quiero decir que por inclinación
intelectual, espiritual y literaria, y también
manía, he escrito mucho más de lo que
he publicado. En cada libro que publico selecciono
un texto de cada cinco o más. Ahora que han
sido reeditados mis cinco primeros libros y otros
textos publicados en revistas, con el título
de "Poesía Reunida" y luego
se ha publicado también una antología
de todos los textos que he publicado, que se llama
"El Viejo Laurel", se puede constatar
en esos libros, que yo he mantenido el tono sin variaciones.
He escrito mas o menos en un mismo estilo bastante
vasto en intención, y sobre los mismos grandes
asuntos que me interesan.
Hay
grandes poetas chilenos y otros, que han variado en
el curso de su vida el tipo de poesía en verso
que escriben y publican. El caso más notorio
en Chile yo creo que es el de Pablo Neruda y hay muchísimos
otros casos. En cambio yo no he cambiado, y en la
antología, textos que están al comienzo
podrían estar al final, y viceversa. (Están
cronológicamente ordenados los textos, en más
de cincuenta años). Esta coherencia que hay
en la obra publicada por mí en materia de verso,
a juicio mío, puede llamarse también
majadería.
Quería hacer esa observación inicial,
para agradecerle y justificar, incluso en algún
sentido como negativo, el carácter que tienen
las poesías en verso que yo publico.
Hay
una de esas obsesiones que es particularmente importante
en su obra, y que configura una ruptura, que es la
inadecuación entre el poeta y el mundo que
le toca vivir
Eso
desde el comienzo.
Yo
lo veo desde un poema que aparece en "Transeúnte
pálido"
que dice: "Lo visto por mis ojos es un fraude..."
Ese
libro fue publicado cuando yo tenía alrededor
de veinte años, pero el primer texto que yo
escribí en verso, el año 1948, teniendo
catorce años de edad, fue publicado por mí
en el libro "Odio lo que odio, rabio como
rabio" y que usted acaba de mencionar, cincuenta
años después, el año 1998, y
es un texto que comienza, no me acuerdo bien de memoria:
"Eres frío desaliento" y luego
dice... "eres agrio, etc." demostrando
también el desaliento, así como el fraude,
esa quebrazón o trizadura entre el mundo en
general y lo que uno cree ser.
Hay
un poema que tiene relación con lo anterior
y dice:
Tengo
razón cuando me digo
(como mi abuelo) el mundo
no está de acuerdo conmigo
y el mundo y yo no estamos
de acuerdo (no son amos
los amores; los odios sí lo inmundo)
No
me acordaba de ese texto, ¿de dónde
salió? Es seguro que es mío, pero...
De
"Odio lo que odio, rabio como rabio"
Ahí
sale. Como ve usted, como comprueba ahora, yo no releo
mis libros, una vez publicados, ya no más.
Después de haberme ocupado de corregir las
pruebas, que es el verdadero trabajo le diré
de quienes escriben en verso, o en general de quienes
escriben y publican. Ahí uno esta obligado
a mirarlo como si fuera objetiva la mirada y respecto
de la corrección de las palabras y letras y
puntuación, etc., que hace que uno quede hastiado
después de corregir las pruebas más
de una vez. Y en mi caso no vuelvo a abrir los libros,
una vez publicado ahí está, que haga
su camino si tiene camino que hacer.
En el libro "Las Críticas de Chile"
aparece:
Triste
el lugar, tan desolado, tan
como si nada, y pasa
de todo, incestos, niños torturados,
canibalismo, sodomía, están
tocando a muerto, del señor la casa
la han hecho vertedero o negociados
Eso
de la casa del señor que han hecho vertedero
o negociado, la verdad es que como en muchos otros
casos en mis textos, proviene del nuevo testamento.
Han hecho de la casa del señor una casa de
comercio. Es cuando Jesucristo reprende a los comerciantes
del templo.
Efectivamente, es una reacción personal frente
a lo que ocurre actualmente en la época en
que vivimos.. Estamos en una época, desde la
segunda guerra mundial, negra para la humanidad en
su conjunto y para la vida en el planeta tierra. Termina
la Segunda Guerra Mundial el 6 y el 9 de agosto de
1945, con el lanzamiento por Estados Unidos de bombas
atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Ya había
habido la primera guerra mundial muy cruenta y muy
destructora y también la segunda aún
más cruenta y destructora. Millones y millones
de personas muertas, ciudades enteras destruidas y
etc., etc. Brutalidades cometidas no sólo por
los nazis que fueron los principales responsables,
sino también por los ejércitos aliados
y por los aliados de Alemania del tercer Reich que
formaban el eje: o sea Italia y Japón y en
la medida que invadían otras partes de Europa.
Lo
que ocurrió con las dos guerras mundiales que
hacen del siglo XX en su conjunto, según historiadores
de categoría como Hobsbawm, sea considerado
con seriedad como el peor de los siglos que ha vivido
la humanidad, en toda su historia, y su prehistoria.
Ya en los años 20 se publican libros sobre
la decadencia de occidente como el famoso de Spengler.
Pero también hay un ensayo de Paul Valery,
del año 1920, quién escribe en sus primeras
líneas: "Hemos comprobado que la civilización
es mortal.." Efectivamente se anuncia la decadencia
y la muerte eventual en el futuro próximo de
la civilización occidental cristiana.
Y efectivamente se sostiene por otros historiadores
que el fin de la segunda guerra mundial pone fin definitivamente
a la civilización occidental cristiana, pese
a que en el curso de 60 años, han seguido sosteniéndose
por gobiernos y hasta por estudiosos, que se estaría
en la civilización occidental cristiana. Eso
es falso, en realidad todos lo que hemos vivido desde
el año 45 hasta esta fecha, hemos ido comprobando
en los hechos que no vivimos en la civilización
occidental cristiana, entendiendo que esta civilización
desde el punto de vista técnico, económico,
político y otros, ha recubierto el globo entero.
Estamos viviendo en una pseudo civilización
encabezada por Estados Unidos y que consiste principalmente
en barbarie tecnológica manipulada por tecnócratas.
Eso ocurre en los gobiernos, en los sistemas económico
financiero, comerciales, en los sistemas de educación,
en los sistemas de salud y etcétera, etcétera.
Esto es una pseudo civilización cruel e inhumana,
que cubre repito el globo bajo una ideología
que ha sido llamada en Europa, y creo que es correcto
el nombre: "Neoliberalismo Capitalista de Mercado
Desregulado". Es decir, sin control suficiente.
Condiciones que han significado la producción
y aumento constante en estos 60 años, desde
las primeras bombas atómicas del 45 utilizadas
hasta ahora, de las armas de destrucción masiva
que no son sólo nucleares, sino que también
químicas, bacteriológicas, etc. A la
vez las máquinas que significan estos armamentos
no sólo de destrucción masiva, también
los otros, acompañado de la facilidad de comunicaciones
que no había conocido jamás la humanidad.
No sólo ellas son destructoras de la vida y
de los humanos por su acción directa sino también
por la amenaza de poderse usar.
Además
existen, experimentos científico técnicos
que están programados para los próximos
veinte años, que hacen correr riesgo a la humanidad,
como dice el autor inglés de la Royal Academy
of science de Londres y que es el Royal Astronomer
de la reina de Inglaterra, en su libro "Nuestro
último siglo". En ese libro, él
examina más de veinte casos de experimentos
programados para los próximos veinte años,
en que se corre el riesgo no sólo de la muerte
de seres humanos, sino de afectar la vida en su conjunto,
como está siendo afectada por este sistema
industrial y de comunicaciones.
Refiriéndonos
a Edwards Bello, que usted mencionaba, él criticaba
muchos de los vicios nacionales, que se han ido intensificando
con el paso de los años.
Yo
quiero poner énfasis en que desde hace siglos,
pero cada vez más acelerado y pronunciado,
las cosas que ocurren en nuestro país provienen
en gran medida de las cosas que ocurren en otras partes
del mundo. A la vez, yo sostengo completamente la
opinión de Joaquín Edwards Bello en
una crónica de hace sesenta o setenta años,
en la cual escribió que sí, literalmente,
es cierto que en el mundo pasan las mismas cosas que
pasan en Chile, pero aquí con un 20% de exageración.
Yo creo que es completamente cierto salvo que a veces
el porcentaje de exageración es bastante mayor.
Eso ocurre con el sistema o modelo económico
financiero que es una ideología y que es excesiva
en Chile comparada incluso con la fuente de esta ideología
que es principalmente Estados Unidos.
En el marco de esta ideología predominante,
desregulada, ¿existe la posibilidad de una
disidencia?
Claro
que se puede disentir, es la cultura la que puede
disentir, algunas personas que se dedican desinteresadamente
a cosas culturales, naturalmente se oponen a esta
ideología y a este dominio que desde la segunda
guerra mundial se ha acentuado, desde el año
1991, cuando se disuelve la Unión Soviética
y queda Estados Unidos como la única súper
potencia, que bien dicen los franceses, es una hiperpotencia,
la única. Hay posibilidades de oponerse, pero
intelectualmente. Políticamente también
puede haberlas, pero eso está todavía
en ciernes en Chile. Hay organizaciones antiglobalización,
etc, como el ATTAC, que también se oponen,
pero es muy difícil frente al tremendo poder
militar, político, económico, etc.,
de Estados Unidos y sus aliados principales.
Y entre esos aliados Chile se ha transformado en uno
muy cercano a Estados Unidos, con el tratado de libre
comercio, hasta el punto que yo considero de que Chile
se ha transformado, desde el 1° de enero del 2004
cuando entró en vigencia este tratado, en un
enclave de Estados Unidos en América del Sur.
Olvidando por completo quienes han hecho esto, sobretodo
del 90 en adelante, la tremenda intervención
política y económica clandestina de
Estados Unidos en el golpe de estado.
Y
ya desde hace más de 31 años estamos
viendo las consecuencias, porque también Chile
fue uno de los primeros países en que se instaló
este sistema neoliberal, capitalista, etc., el año
1975.
Luego se estableció también en Gran
Bretaña, debido a la ministra Tatcher y en
EEUU, principalmente con el presidente Reagan. Pero
Chile fue tal vez el país en que se inició
esto. Y ha habido total continuidad sobre este sistema,
modelo o ideología desde el 90 hasta ahora.
Así como sigue subsistiendo la constitución
y las leyes orgánicas constitucionales tan
importantes como la constitución que son diecisiete
y que llevan a efecto lo que sostiene la constitución
en los asuntos más importantes del país,
en el banco central, como en el congreso, en las fuerzas
armadas, como en la minería, ley orgánica
que fue la primera, sobre concesiones mineras del
año 83, y que no ha sido ni tocada, ni mencionada,
ni mucho menos modificada desde el 90 hasta ahora.
Los
políticos de la Concertación en el fondo
han reconocido que la obra de Pinochet fue buena en
lo económico...
Porque
para ellos, allí hay lucro personal, porque
esta ideología es idolátrica, se la
coloca como ídolo en sentido casi religioso,
pero es un ídolo falso, un dios falso. Coloca
como único valor el lucro acompañado
del éxito, mano a mano, lo cual es completamente
anticristiano como han sostenido obispos aquí
en Chile y en otras partes. El ejemplo en Chile es
de hace unos cinco o seis meses, en una declaración
que hizo el obispo emérito Carlos González
Cruchaga, donde afirma que el neoliberalismo es completamente
anticristiano. En general lo que no se dice es que
este sistema es completamente anticristiano y es por
cierto antihumano y lleva al mundo al acabose.
Bajo
la ideología imperante ¿existe la poesía
como una oposición?
Una
cantidad considerable de personas que escriben poesía
en verso, se han ido integrando en Chile, en otras
partes también y más, al mercado. Y
producen productos más que literatura, mercancía
para el mercado. Históricamente el primer poeta
que se sepa que vendía sus poemas es un griego
del siglo V a.c. -muy buen poeta por lo demás-
de los fragmentos que han quedado, llamado Simonides.
La poesía era considerada en la gran cultura
griega como en la cultura occidental cristiana también,
completamente desinteresada; algo que no está
en el mercado. Y cuando Simonides empezó a
escribir, por petición de personas que le pagaban,
fue el ludibrio de todos los demás poetas,
porque fue el primero conocido que cobraba por sus
poemas.
Ahora, hay escritores, muchos más en prosa
que en verso, que se han integrado tanto al sistema
neoliberal, etc, que escriben novelas, por ejemplo,
para el mercado. Lo que escriben no es literatura,
es mercadería. Pero, tienen grandísimo
éxito y ganan mucho dinero; obtienen lucro.
Hay
un poema de "Odio lo que Odio, Rabio como
Rabio" y se refiere al Satiricón:
"Un
viejo blanquecino
de rostro atormentado".
"Yo soy poeta dijo"
"Por qué tan mal vestido".
Porque me han detestado
Efectivamente
tiene una relación con el Satiricón,
es al comienzo del Satiricón, el comienzo está
fragmentado, entiendo que el resto no. Pero el comienzo
que se conoce no es propiamente donde empezaba esa
gran novela de la antigüedad. Y efectivamente
ahí aparece un poeta que se llama Eumolpio
que conversa con sus acompañantes y les va
mostrando, creo que en una suerte de plaza o museo,
grandes obras de cultura.
Hay
una parte del Satiricón que se puede comparar
con la situación actual y es cuando habla del
pueblo que está todo endeudado, todas las casas
están hipotecadas, lo que se gana en masacres
se derrocha en lujo.
Justamente,
es muy buen recuerdo suyo, efectivamente voy a volver
leer el Satiricón por sexta o séptima
vez. Lo he leído en distintas traducciones,
desgraciadamente tengo la barbarie personal de no
conocer ni el latín o el griego.
Hay
una parte que habla del poeta que se tiene que dejar
llevar por el dictado de las musas y tiene directa
relación con el ensayo que usted escribió
en "El secreto de la poesía"
Eso
apareció antes del Satiricón. Eso apareció
en el diálogo del llamado pseudo Platón,
porque no hay seguridad de que pertenezca a los diálogos
de Platón. Por el contenido a juicio mío
sí, pero en fin. Este diálogo se llama
el Ión sobre la poesía, sobre los rapsodas
en realidad que son los que recitan la poesía,
pero sobre la poesía. Y ahí se sostiene
claramente de que un dios posee a los poetas cuando
escriben, y que un dios les sorbe el seso a los poetas.
Eso para mí, ese seso que sorbe el dios, sería
el inconsciente personal y colectivo del poeta. Porque
todos tenemos en el inconsciente pulsiones, deseos,
fuerzas, energías, etc, que por cierto dominan
la vida y lo que se escribe. En el ensayo a que usted
se refirió, "El secreto de la poesía",
que en realidad es sobre la poesía y el inconsciente,
yo me adhiero a una posición que dice que las
obras de poesía en verso, porque también
las hay en prosa, más altas en categoría
y calidad es porque contienen mucha fuerza del inconsciente
y eso hace que las palabras utilizadas en esos textos
estén cargadas de energía, de emoción
y de sentido.
¿El
inconsciente también determina las obsesiones,
como por ejemplo la muerte?
Claro
que sí, en una antología que mencioné
denantes y que se llama "El viejo Laurel",
aparece uno de los primeros textos míos, en
que se habla de sí mismo como cadáver
y la verdad es que para mí eso que fue escrito
cuando tenía quince años era una experiencia
que yo tenía desde muy niño, desde que
recuerdo. Desde que vi la primera persona muerta,
desde que supe que existía la muerte de esa
manera y que ocurrió cuando tenía tres
o cuatro años de edad. Y eso me ha acompañado
todos los días de mi vida porque, una verdad
admitida por Freud por un lado y por el Antiguo Testamento
en el Génesis, es que todos los seres humanos
que han existido, como los que siguen viviendo, tenemos
un sentido inconsciente, a veces consciente, pero
sobre todo en el inconsciente, de culpabilidad, proveniente,
de la escena originaria de la humanidad.
Este
sentimiento de culpabilidad heredado por todos los
descendientes hasta ahora de esa primera pareja y
familia consistió en que los hijos cometieron
parricidio; mataron al padre. Y además, siguiendo
el Génesis, encontramos que hubo un pecado
original, una falta, un crimen, que consistió
en el peor de los pecados que puede cometer un ser
humano, y sobretodo esa primera pareja y que fue el
pecado de la soberbia, cuando el demonio tentándolos
en el paraíso terrenal, les dice que si violan
el mandato divino, (esto es una alegoría respecto
de un árbol, etc. También puede ser
considerado alegoría lo de Freud. Esta es más
detallada, la del Génesis mejor literariamente
a juicio mío que la de Freud ), seréis
como dioses. En el como está el engaño.
Es el pecado de soberbia ya que las creaturas humanas
querían ser como el creador. Esto es lo más
grave.
También soberbia habría sido lo que
llevó a Luzbel, el más bello de los
ángeles, a la caída cuando le dijo al
creador: Non servia. Y a consecuencia de eso, todo
el genero humano, toda la creación en realidad
cae. Y los seres humanos somos por ello en forma prioritaria
imperfectos. Y las imperfecciones las conocemos aún
no teniendo conciencia, las conocemos a través
del inconsciente, según dicen los expertos,
en los recién nacidos desde el momento del
nacimiento. No sólo por los sufrimientos del
parto, para el hijo como para la madre, sino también
por las experiencias que se van teniendo desde el
primer día de nacido. Nosotros comprobamos
todos los días de nuestra vida, cotidianamente,
la imperfecciones que tenemos, que consisten en que
no somos omnipotentes, no somos omnisapientes, no
somos eternos, no somos infinitos, sino que somos
limitados, cometemos errores, caemos en faltas, en
fallas, físicamente tropezamos, no vamos más
allá de nuestras manos o de lo que idea la
imaginación o el pensamiento, y hay las enfermedades
que afectan a los seres humanos. No creo que haya
habido nunca un tiempo sin ninguna enfermedad.
Y
la tontería que yo sostengo como tema fundamental
también es consecuencia. Entonces cotidianamente
todos los seres humanos en el inconsciente de todos
modos, en el consciente muchas veces, nos damos cuenta
cotidianamente de nuestras imperfecciones. Ahora,
para darnos cuenta de nuestras imperfecciones tenemos
que tener alguna noción de lo perfecto, sino
como nos daríamos cuenta. Y esa noción
de lo perfecto quienes creemos en una religión
monoteísta, lo llamamos Dios. Los que no creen,
o han perdido la fe, o no la han tenido nunca porque
no han llegado al conocimiento de ello, lo colocan
en otras personas, como el caso del enamoramiento
donde se diviniza a la otra persona; se la considera
perfecta, o en grupos de personas como partidos políticos,
en ideologías, en cosas o en objetos, sin llegar
al fetichismo, que también existe en algunas
personas, bueno son consideradas lo mejor. Por ejemplo
los dueños particulares de grandes pinturas,
también pueden colocar en ellas su noción
de lo perfecto. Pero todos los seres humanos a su
vez nos damos cuenta de que en realidad no se reduce
a eso lo perfecto, que no es perfecto lo que uno considera
como tal en una etapa. Y por lo tanto todos tenemos
la experiencia cotidiana -toda la vida- de las propias
imperfecciones y las imperfecciones colectivas también,
acompañadas de la noción de lo perfecto.
Y para mí, ambos fenómenos: imperfección
y noción de lo perfecto, son la base cotidiana
de la existencia de dios.
La
prueba de que debe de haber Dios
la dan los hombres imperfectos
precarios, las mujeres con sus reglas
transitorias, los viejos con su edad
que se acaba. Y ésta es la verdad:
no hay Dios porque lo digan las monsergas
ni porque diga hay Dios un texto
-hay Dios debido a que no somos dios.
Yo
he llegado a otra conclusión por la edad, porque
me va a faltar tiempo para modificar las conclusiones.
Creo que en el inconsciente de todos los seres humanos
está el deseo de ser dioses. Ahora, en la religión
católica, cristiana, apostólica y romana,
existe bajo el modelo dado en los evangelios, la promesa
dogmática, que aparece en el credo, de la resurrección
de la propia carne el último día del
género humano, del tiempo. Y para quienes creemos,
si bien la muerte personal, por cierto también
la colectiva, significa la corrupción de la
carne, del cuerpo y de la psique, por lo tanto la
promesa es que vamos a resucitar con la misma carne
que tenemos, pero gloriosa en el caso de quienes se
salvan. La misma carne, la misma psique que tenemos,
pero glorificada, magnificada, hasta el punto de que
en el catecismo de la iglesia católica, en
la versión puesta al día de 1992, se
cita una frase de Santo Tomas de Aquino que dice que
los seres humanos que resuciten y se salven, serán
dioses, con d minúscula, pero serán
dioses. Lo cual entra en contraste con la promesa
engañosa del demonio: seréis como dioses.
Y yo creo que en el fondo del fondo del inconsciente
de todos los seres humanos está el deseo de
ser dioses, que se cumpliría de esta manera
debido a la promesa dogmática de la resurrección
de la carne.
¿En
la soberbia humana de querer ser como dioses está
el deseo de dominación del hombre?
Es
para buscar efectivamente una condición semi
divina, cuasi divina o divina. Esto se ve muy bien
en el caso de Hitler y el nazismo, pero se ve también
en muchas otras empresas. Estados Unidos mismo por
boca de su presidente ha dicho más de una vez
que como nación es el regalo que Dios hizo
al género humano. Esta es frase literal de
Bush en su discurso del estado de la nación,
a principios del año 2004. Y en otra partes
también lo ha dicho. Este mesianismo de EEUU,
con esta noción que tienen del destino manifiesto,
es lo que lo llevaría a dominar el mundo entero.
Y EEUU, en mi opinión, y lo he escrito en alguna
parte en alguno de mis últimos libros publicados,
cree ser el Mesías. Hay que recordar que el
demonio tiene por otros nombres, no sólo Satanás
y Lucifer, sino que además el Padre de la Mentira
y el Príncipe de este Mundo. Son dos denominaciones
canónicas.
Bush
dice que él es el protector de la libertad
y la democracia en el mundo
Padre de la mentira. Mentirosos en lugares públicos
como escribió después de la primera
guerra mundial Ezra Pound. Hay mentirosos en lugares
públicos, hijos del padre de la mentira.