Premio Municipal de Literatura:
Cuestión de idoneidad

Por Rodrigo Benavente Braniff

"Existirá un jurado técnico compuesto por un académico, un escritor y el ganador del premio anterior(…) dicho jurado emitirá un informe técnico de evaluación de los postulantes(…) que someterán a conocimiento del Honorable Consejo(…) a quien le corresponderá decidir por simple mayoría él o la postulante que se haga acreedor(a) del premio".

Así, literalmente de un plumazo, el Consejo porteño se ha arrogado la potestad sobre el fallo del Premio Municipal de Literatura, transformando en una decisión política el otorgamiento del codiciado y no menos controvertido homenaje a nuestros talentos literarios. Este decreto no ha dejado indiferente al mundo de la cultura, que en bloque ha manifestado su rechazo ante la arbitraria medida que, dicho sea de paso, sienta un precedente, dado que es la primera vez que un galardón de estas características es dirimido por un jurado no experto, cosa que no ocurre en el Premio Nobel, ni en el Cervantes, ni menos en el Nacional de Literatura, en donde incluso, la participación del Ministro de Educación dentro del jurado ha generado más de una suspicacia.

No obstante, nuestros concejales, al parecer en un arranque de hastío ante la imposibilidad de reconciliar la postura impulsada por Eugenio González y Uziel Valle, de concentrar en el municipio el peso de la decisión, con la de Rafael Almarza y Máximo Silva, en atención a que sea un jurado de expertos el que resuelva, optaron por esta aparentemente salomónica medida. Sin embargo, esta disposición termina dando al Concejo el poder final de decisión sobre el otorgamiento del premio, en una actitud que los escritores regionales han descrito como impresentable.

En su defensa, los concejales han argumentado que al ser un premio municipal, son ellos los llamados a decidir quien lo recibe. Agregan que, a pesar de ello, en el primer semestre del año se le hizo llegar una carta a todas las organizaciones culturales de la región, en donde se les pedía proponer una solución alternativa a la de cuatro representantes del municipio y tres literatos, jurado que regía hasta el momento. La misiva fue respondida sólo por tres instituciones, demostrando a juicio de la corporación, el poco interés que suscitó el tema.

Una opinión encontrada tiene al respecto el poeta y miembro del Colectivo Itinerante y Secretario de la Sociedad de Escritores de Chile, filial Valparaíso, Arturo Morales, quien afirma no haber sido consultado respecto del tema, razón por la que duda de la efectividad de los mecanismos empleados por el Concejo Municipal a la hora de realizar dicha solicitud a las organizaciones.

Juan Cameron, presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, filial Valparaíso y jurado en las últimas cuatro entregas del Premio Municipal, aporta algunos datos anecdóticos, como que en la versión 2001, que finalmente fue declarada desierta y originó la posterior enmienda del reglamento, era evidente que ninguno de los concejales había leído nada de los finalistas, Renán Ponce y Eugenio Rodríguez, no obstante, se inclinaron en bloque por este último, simplemente porque era un personaje de más figuración, "con páginas en El Mercurio, una gran generosidad para con sus colegas y en general un muy buen hombre" en contraposición a un Renán Ponce, "poeta silencioso y de bajo perfil, pero lejos mejor literariamente hablando."

Agrega Cameron que los concejales se quejan porque se les ha tratado de ignorantes, "pero lo que sucede es que los hemos tratado de ignorantes en una materia en la que no tienen por que saber, de hecho algunos de ellos pueden ser médicos o abogados, materias en las que yo soy particularmente ignorante."

Patricia Tejeda, premiada en 2001, además de no estar de acuerdo con la medida del Concejo, rechazó participar como jurado este año, aduciendo que declinó por un compromiso contraído con anterioridad. No obstante, agregó que a pesar de su calidad de última galardonada, la Municipalidad nunca le hizo llegar la nueva modalidad de evaluación, por lo que no está muy enterada, salvo por lo publicado en la prensa.

En tanto, Sara Vial, Premio Municipal de Literatura 1993, estima que debe existir un clima de respeto en la necesaria discusión en pos de la búsqueda de un nuevo sistema de elección que reemplace la actual fórmula que califica como "fruto de una completa desorientación por parte del Concejo, que pretende jurar en un aspecto sobre el que no entienden y no tienen por qué entender."

Proposición

Como una forma de dar a conocer esta situación a la ciudadanía, con la finalidad de derogar los artículos tres y cuatro del reglamento del Premio Municipal de Literatura (13-11-2002), escritores y Premios Municipales de literatura de años anteriores como Sara Vial, Ennio Moltedo, Juan Cameron y Adolfo de Nordenflycht, han elaborado una propuesta que señala: "Consideramos para el discernimiento de la premiación la participación de los Premios Municipales de Literatura, bajo la Presidencia de la Alcaldía (o representante), actuando como Secretario Ejecutivo del Jurado el Director de Cultura y Museos, lo que haría posible zanjar las diferencias de criterio naturales, que a este respecto reaparecen de continuo en las discusiones que se refieren al otorgamiento del premio. La solvencia intelectual y ética de los galardonados, consideramos es garantía suficiente del valor que debe tener el Premio Municipal de Literatura".

Importante sería que los señores concejales entendieran que no se trata de un ataque personal, sino en defensa de la necesaria claridad, transparencia e idoneidad que un premio de estas características debe tener. Ahora, poniéndonos en el mejor de los casos y pensando que estamos ante un cuerpo de concejales eruditos en literatura, no debemos olvidar que lo que están haciendo es crear una regulación que regirá mucho más allá del periodo de su mandato y que, por ende, debe generar una votación íntegra que no dependa de la capacidad ética, intelectual o política que posean los concejales de turno, o peor aún, de las conexiones de los candidatos al premio. También es cierto que el galardón es municipal y por ende la Corporación ha de tener ingerencia, voz y voto a la hora de entregarlo, no obstante, que esta sea mayoritaria es un contrasentido para la necesaria transparencia de un premio que se da, primero por trayectoria, segundo por ser poseedor de un discurso que represente a Valparaíso y tercero, que este reconocimiento sea nacional. Todas materias en que, indudablemente, se requiere de un acabado conocimiento literario.

 

Premios Municipales de Literatura

1989
Alfonso Larrahona K.
1990
Fernando Emmerich L.
1991
Manuel Astica Fuentes
1992
Modesto Parera Casas
1993
Sara Vial De los Heros
1994
Ennio Moltedo
1995
Roberto Ampuero Espinoza
1996
Juan Cámeron
1997
Manuel Peña Muñoz
1998
Declarado desierto
1999
Adolfo De Nordenflycht Bresky
2000
Patricia Tejeda Naranjo
2001
Declarado desierto