Raúl
Zurita:
"La
Poesía es una Pasión que no Descansa"
Se
dice que de poetas y de locos todos tenemos un poco,
pero en el caso de Raúl Zurita, ambas cualidades
adquieren un sentido especial y diferente. Su delirio
intenso por la palabra es una fuente de creación
continua, un manantial de versos de amor y gloria,
como también de ecos sombríos de la
década de los 70'.
Por
Catalina Silva Hott
Reducir
la figura de Raúl Zurita a sus singulares y
polémicos arrebatos, es quedarse en lo anecdótico
y olvidar el mensaje lacerante de quien protesta por
un ideal. Que trató de nublar sus ojos con
amoníaco, es cierto. Que pobló de letras
el cielo de Nueva York con su poema "La Vida
Nueva", también. Pero junto a esos pasajes
de su biografía coexiste un legado literario
que, pese a toda controversia, le hizo dueño
del Premio Nacional de Literatura en el 2000.
Para
Zurita escribir es una de sus pasiones más
arraigadas, la más exigente, "la que no
tiene descanso". El amor más sublime,
el dolor más sórdido, y la capacidad
de maravillarse con cada lugar de nuestra peculiar
geografía han sido temas recurrentes en su
obra. Desde su trilogía integrada por "Purgatorio",
"Anteparaíso", y "Canto a su
amor desaparecido" hasta sus más recientes
publicaciones como "Poemas Militantes" y
"Sobre el amor y el sufrimiento", Raúl
Zurita ha desarrollado una línea que ha removido
conciencias. Sus ojos sobrevivientes han visto cómo
el ser humano es capaz de levantarse desde el vacío
para volver a empezar y, ahora penetrantes, reflejan
el valor de quien emerge fortalecido de su propio
tormento.
Con
voz calma, muy distinta a la sonoridad potente con
que declamó sus poemas en el Recital de Poesía
organizado por la editorial estudiantil El Espejo
de Tinta, Raúl Zurita abrió a CulturArt
una pequeña ventana a sus pensamientos.
Poemas de Amor y Muerte
¿Qué
significa para usted el Paraíso?
Es el rostro del amor, el rostro del alma. Tan
simple y tan inmenso como eso. Es cómo si el
cosmos existiera sólo para dejarnos ver la
cara de la persona amada, de quien tú quieres.
Acompañando
a su obra han existido episodios provocativos ¿esa
etapa ya pasó o puede volver con algún
tipo de intervención social?
Nada ha pasado. Todo está siempre presente
en uno. Hay un poema de Hungaretti que dice: "Pero
en el corazón ninguna cruz falta, mi corazón
es el país más devastado". Por
eso la inquietud está siempre presente. No
creo en las etapas, creo que todo de una u otra forma
vive en nuestro ser. Si algo me conmueve, me imagino
que trataré de responder.
¿Qué
le motiva más a escribir, el amor o el dolor?
El amor, sin ninguna duda. El amor es el sentimiento
más fuerte, sobrepasa cualquier sufrimiento.
Y siempre esa motivación será la más
importante en mi obra.
A
su juicio ¿Cuál es su obra que más
lo identifica?
Creo que todas y ninguna. Son sólo poemas,
la obra no soy yo.
Una
Mirada Contingente
Pasando
a la actualidad nacional... ¿Qué le
parece que Volodia Teitelboim haya ganado el premio
Nacional de literatura?
Bueno él tiene toda una vida dedicado a
la literatura. Creo que es una persona brillante,
que fue duramente castigado por la dictadura y me
parece que es algo que él merece y el país
le debía.
Y
en cuanto a la controversia suscitada cuando usted
recibió ese reconocimiento...
No me importa, no pienso en ello. De eso que el
tiempo me ha dado la razón o no, no me interesa.
Jamás me lo cuestioné. Esto generalmente
pasa porque en Chile hay muy pocos premios y porque
hay una gran cantidad de escritores, poetas y dramaturgos
que han entregado su vida al arte. Pobres poetas que
llegan a la vejez de una forma muy dura, muy difícil.
Entonces creo que ahí está el origen
de todas estas polémicas. Para mí el
premio es una cosa que pasa, los poetas permanecen.
Y
acercándonos a nuestra región ¿qué
opina de las diferentes vertientes y movimientos de
la literatura y la poesía impulsados por gente
de Valparaíso?
Yo creo que Valparaíso siempre ha tenido
una gran cantidad de poetas y artistas. Yo viví
17 años acá y me alegro que esa tendencia
continúe, que sea más fuerte aún.
Yo no creo que la poesía sea una vía
de escape de los sentimientos, es más bien
una entrada a los sentimientos, una entrada en la
raíz. Que bueno que aquí se desarrolle
eso. Valparaíso es una ciudad demasiado bella
para enterrarla con ordenanzas, con economías
y con el par de edificios hórridos que se construyeron
en los años 60... Más poemas, más
arte para que algún día todos seamos
dignos de esta ciudad.
Como
porteño ¿qué espera usted de
este desarrollo cultural que se supone viene?
Por favor, echen abajo algunos edificios. Preserven
la belleza increíble que esta zona tiene. Demuelan
algunas construcciones, que no quede traza del Congreso.
Que no quede traza de esas torres que tapan toda la
vista a la bahía. Que no quede traza... son
hórridos, son criminales. 