Esteban Osorio Gallardo

Entre sueños y almohadas

 

Por Rodrigo Véliz.

 

Esteban Osorio Gallardo (VI Región, 1979) es de esos poetas de pocas imagen y mucho relleno en su poesía, le falta un hilo conductor firme entre verso y verso, pero a pesar de todo logra dos o tres poemas poderosos en el total de su poemario Las palabras que me hicieron fijar en ti fueron: “¡que triste! ¡que triste! (inédito).

Lo sorprendente de todo es que igual se denota un trabajo diario y preocupación por lograr de su poesía una critica social sin rodeos, la postura principal que logro comprender es un cierto anarquismo y ironía frente a todo (esto algunas veces le juega en contra de sus versos).

Perpetua algunas situaciones tan comunes, como la del típico hombre que tiene ya su discurso hecho para el cortejo de una mujer:

Permíteme que te acompañe,
y te diré lo de siempre.
Cambiare sólo algunas palabras,
inventare situaciones sorprendentes.

E. Osorio puede ser en un tiempo más un gran poeta, siempre y cuando conserve el oficio en su trabajo poético. Sólo cuando el tiempo decante lograremos identificar el hecho de su poesía. También quiero dejar claro que la poesía novel tiene un tiempo mayor para lograr su madurez y permite en ciertas ocasiones los errores que se comenten en los primeros pasos.

Cambios

Esteban Osorio Gallardo

Mi sonrisa es bastante extraña: forzada, perdida e imperturbable. Sonrío sólo para que crean que estoy aquí, pero solo inspiro un “¿qué pasa?”.

Intento no molestar a nadie, pero se acercan a interrumpir mis momentos de paz o incomodidad; buscan... ¡nada...! solo rascan mis cicatrices mal sanadas.

Tanto sueño, tanta hambre... pero nunca falta lo que no se busca; solo es sueño y hambre constante, ansiosa.

Las aprobaciones y caricias que busco son solo malas copias avinagradas de la satisfacción esperada.

Y ahora... un cuestionario que no sé responder.

¿Lo ves? Nada ha cambiado en lo absoluto.