Osvaldo
Ulloa
Me
quedé dormido
con
la sensación de haberte escrito
un hermoso poema de amor.
Al despertar la hoja en blanco
me encandiló.
Mujer
trata de quererme un poco menos
mira que si me quieres tanto
terminaré poniéndome celoso de mí
mismo.
Desnudo
deslumbra
tu cuerpo que no es publicidad
de cigarrillos ni de whisky.
Tu cuerpo es publicidad de ti misma
me crea la necesidad de ti.
Un
día te cansarán mis besos
mis caricias y palabras.
Cuando llegue ese día yo quiero
que valientemente te las ingenies
para serme infiel conmigo mismo.
Nuestros
cuerpos desnudos entrelazados
Cadena de montañas
Los nuevos Andes
Por tus muslos al semen
lo derrite la luz de la luna.
Los
dos sabemos en que sociedad estamos
lo descubrimos ayer separadosjuntos
Sabemos que no podemos escapar
a la ley de la selva
a la ley de la oferta y la demanda
a la ley del talión.
No nos desgastamos intentando huir:
nos devoramos simultáneamente
nos vendemos y compramos el uno al otro
nos entregamos ojo por ojo piel por piel sexo por
sexo.
No huímos:
nos amamos con todas las cartas sobre la mesa.
Hacerse
a la mar
Como
esos botes de pescadores artesanales
que hay que empujar hacia el mar
así deslizamos nuestros cuerpos por una arena
difícil
pero cuando ya las primeras olas los levantan
se mueven suaves y tienen como desafío
todo el vasto mar mientras las redes se llenan de
peces.
Están
aquí tus cosas en este instante
en que como otra cosa más está tu ausencia
tú tal vez vas avanzando por una calle
mientras tus palabras lo hacen por un sentimiento
hermano del que arma este poema.
Están aquí tus cosas tus libros tu ropa
la huella
que dejó tu cuerpo en las sábanas
donde yo me sepulto como en una tierra
blanca y blanda.
Están aquí tus cosas en este instante
en que tú estás en mí sin estarlo
y el reloj que avanza herido
hasta que llegues tú contigo.
Te
gusta hacerme reír imitando un payaso
y cantando un vals nortino al que acompañas
con cómicos movimientos de ojos y de manos.
Hoy mientras hacías tu show sentí un
premorir
y mi risa ocultó mi llanto al pensar
en aquella última función
cuando no quede nadie de todos los que fuimos
espectadores en las graderías actores en la
pista.
Y da lo mismo si esto ocurre mañana
o dentro de veinte años.
Yo quisiera, mi Lita, verte toda la eternidad
jugando a hacerme reír:
ése y no otro sería el paraíso.
La
monotonía como un laberinto de espejos
entrega distorsionada tu figura:
sales hecha cien distintas mujeres
pero ninguna eres tú.
A ti no se te estiran los ojos como breves horizontes
tú no tienes los labios como fuegos nerviosos
ni la estatura de los arbustos de los desiertos.
Las cien mujeres que la monotonía fabrica
en las calles en tu oficina en tu casa
no son tú.
Tú eres la que desnuda en la noche de verano
le da de beber la luz de su cuerpo
a las miles de estrellas que se ven por la ventana.
Desde
hace un tiempo
no siento lo mucho que me das
y sólo me fijo en lo poco que dejas de darme.
Creo que me he convertido en un saco roto
que alguien inútilmente trata de llenar con
semillas
que caen al agua donde se ahogan y mueren
como los desdichados que se arrojan desde los puentes.
Todas
las mañanas al aclarar
como un reloj puntual te despierta tu corazón
y semidormida me abrazas y besas.
Si un día la distancia que es la muerte
o la muerte que es el desamor
logran hacer que no estemos juntos
como un reloj puntual tu corazón
te seguirá despertando al amanece
para que semidormida me abraces y beses.
Yo
soy un ave rara que hizo su nido
en la cuenca vacía de un ciego
y me ha costado la vida entera
aprender a volar en tu cuerpo desnudo
como en un cielo con vientos y nubes y sol.
La
luz mala
echa raíces en mi corazón.
Los brazos se me rajan
y de las heridas brotan las alas
que me llevan volando
muy lejos de mí mismo.
Lo
que tú dijiste dolió demasiado.
No
existe nada en la vida
que me excite más
que el verte excitada.
Tú sabes que el agua fresca y clara
es lo que más produce sed.
El
amor te transforma a ti, mi Lita
en un camino que desemboca en otros caminos
y esos a su vez en otros y así hasta el infinito.
Cuando acaricio tu cuerpo desnudo
la luz es un camino que viene de ti
y va hacia ti dejando una estela
que soy yo mismo.
También el deseo es un camino que tu abres
para que yo llege a la raíz del fuego.
Lita, tú haces que el tiempo mismo
se convierta en un camino
que pasa a la orilla de la muerte.
Por eso cuando el amor decae
desaparecen los caminos
y todo queda distante e inalcanzable
como rodeado de una oscuridad furiosa.
Exodo
Tú
sabes que en esta época sangrienta
el tiempo es el Mar Rojo
y sólo tu cuerpo desnudo ha conseguido
separar las aguas y abrir un camino
por donde he avanzado a lo mejor de mí mismo.
Mientras me alejo del peligro
de no vivir mi vida
veo como se juntan en un abrazo furioso
las terribles aguas
y tú desnuda a mi lado luces radiante
después de realizar el milagro
de que yo sea yo mismo.
El
Baile
Cuando
en la noche bailamos desnudos
desnudos hasta de nosotros mismos
vivimos en la música como en una dimensión
donde el espacio y el tiempo no existen:
somos como dos llamas
de un fuego que no tiene principío ni fin.
Cuando
miro tu rostro incendiado por el orgasmo
tus ojos son una ventana
a través de ella me veo a mí mismo
en ese punto donde se anudan la vida y la muerte.
Suelo
ponerme celoso
como si fueras una hermosa estrella de cine
asediada por camarógrafos admiradores y seductores
En
realidad no eres más que una hermosa mujer
sencilla y tierna
pero mis celos son complicados y violentos.
No
son fieron soldados enemigos
los que tratan inutilmente de emboscarnos
y quisieran darnos muerte con su artillería
para reconquistar sus territorios perdidos.
Mi
amor
los que fieros nos atacan son el desamor
el vacío existencial y la desesperanza
ellos no perdonan que los hayamos
expulsados de los territorios
que juntos habitamos.
¿
Es acaso el poder purificador del fuego
que deja puros los metales
lo que me transforma cuando después del amor
me siento más joven más limpio
y con muchas más fuerzas para vivir la vida
?
Recuerdos
y celos
Como
mil infiernos nacidos
en el centro del corazón
la furia haciendo rechinar
la vieja sangre en las viejas venas.
El recuerdo es pasado
convertido en mí en presente
cuando me acuerdo del que te buscaba
para que fueras su esposa y sirvienta
madre suya y de sus hijos.
Tú no consentiste en abandonarme
en ese tiempo en que la realidad era mi cruz
y los días sin luz me arrinconaban
en mi mirada desesperada.
Fuiste fiel y tu fidelidad me ayudó
a encontrar la alegría como una respuesta
que destruyó a la feroz sombra de la muerte.
Pero él quería que me traicionaras...
Noche
Apago
la luz
para que a la pieza
la ilumine tu cuerpo desnudo.
Desnudo me aproximo a ti
con la emoción contenida:
me sumergiré en un río
cuya corriente me arrastrará al mar
al mar que soy yo mismo.
El
follaje del incendio
Las hojas del fuego
van naciendo en tu cuerpo desnudo
y en tu cara son tu boca y tus ojos
y en tu cuerpo son tus senos y tu sexo
y yo entro en la hoguera
a incendiar todas mis muertes pasadas.
Fantasmas
Cuando
no estás junto a mí
eres un fantasma de carne y hueso
que hace sus apariciones en tu oficina
en tu casa y en los lugares donde reinas
como una casa abandonada
que copia de mí sus rincones.
Cuando
no estamos juntos
para mí eres un fantasma
hecho de niebla de recuerdos y ausencia
pero soy yo el que arrastra las pesadas cadenas
cumpliendo la condena de estar sin ti.
Debe
ser un país demasiado extraño y remoto
desde el que vengo hasta ti.
He perdido el lenguaje de las palabras
el lenguaje de la mirada
y el de los gestos.
Es como si la muerte como una tormenta
nacida en mí hubiera arrasado todo
lo que yo soy
pero en la penumbra de nuestra pieza
con suaves caricias y con besos más suaves
que las suaves caricias
vas enseñándome la lección del
lenguaje
de las palabras de los gestos de la mirada.
Los
Vilos
Hacemos
el amor cerca del mar al amanecer
los cuerpos y las almas son un río que desemboca
en el mar
no existe diferencia entre su forma de existir y la
nuestra:
las olas crecen y se rompen
la resaca y su fuerza como la del deseo.
las profundidades y sus corrientes submarinas donde
viajan
esos que somos nosotros dos buscando ser un solo ser.
Como
se da vuelta la página en un libro
y se pasa a otro tema
así cambiamos emociones y sentimientos
pasando del rencor al amor
perdonándonos los errores
como si fueran lugares comunes
que no lograron destruir la obra apasionante
que es este amor nuestro de cada día.
Y tan ocupados que estamos con nuestros sentimientos
de hoy
que olvidamos resentimientos nacidos y muertos ayer.
Las
puertas
Hay
una puerta en tu vida
que sólo yo he abierto
esa puerta es ancha como un horizonte
donde muere el sol pero no tú
esa puerta es angosta como el filo de un cuchillo
que hiriera al tiempo y lo desangrara en seres.
Cuando tú entras por esa puerta
te encuentras con todas las mujeres
que has sido y serás
la hija la hermana la amiga
la enamorada la amante la madre
la sacerdotiza la musa la heroína.
Todas las que son tú están frente a
ti
haciéndote sentir lo que sientes
cuando eres cada una de ellas.
Hay
una puerta en mi vida
que sólo tú has abierto
esa puerta me une con todos los hombres
que he sido y seré...
Reserva afectiva
Esa
noche en la que nuestros cuerpos desnudos
y abrazados hacían un río
por el que navegaban la luz de la luna
el hondo placer y una alegría que es más
que alegría.
Esa noche mi mente la arrojó al futuro
sabiendo que un día podía necesitarla
para volver a creer en el amor.
En
este instante urgente todos mis sentidos
la encuentran en el territorio de los recuerdos vivos
y me estremezco al sentir otra vez
lo que sentí esa noche en que pensé
en este momento.
El
suave viento sobre la superficie del mar
levanta el oleaje
así mi cuerpo deslizándose sobre tu
cuerpo
levanta olas que son besos
caricias y miradas
que avanzan por el tiempo
en dirección del comienzo y del fin del universo.
El suave viento sobre tu cuerpo desnudo
y el oleaje que se levanta bajo mí
hacen que yo sienta que está viva la vida.
En
la amplia noche sin orillas junto mi boca a la tuya
así te enseño palabras de poeta
en silencio con ternura muy suavemente.
Y tú sientes que en tu corazón
nace un nuevo corazón que es capaz
de colocarle su verdadero nombre a todo lo que existe.
Locus
amoenus
Nuestro
amor tenía la magia
de los sacerdotes que podían convertir
una serpiente en una flecha
una cifra secreta en la clave de la vida.
En la pieza donde nos amábamos
luchaban el frío y la oscuridad
mientras el ruido de la ciudad
entraba por la ventana
con rencor ronco y áspero.
Pero apenas nos desnudábamos el uno al otro
la oscura pieza se transformaba en un paisaje bucólico
el suave rumor de un río de aguas cristalinas
se unía al suave canto de las aves
árboles altos nos protegían con su fresca
sombra
flores de todos colores nos entregaban su fragancia
y el amor hacía lo que quería con nosotros
que a esas alturas no sabíamos
si éramos dos o uno solo
y si estabamos en una pieza de un hotelucho
o en el paraíso.
En el parque en primavera
una pareja de enamorados abrazándose
parecía un árbol más.
Cuando llegue a su término nuestra vida
no en polvo
en árbol quiero que nos convirtamos.
La
poesía hablaba de ti
Tú hablabas de la poesía
Así que fue imposible no sentirme
un Bécquer en las postrimerías del siglo
xx
y mirándote a los ojos te dije:
poesía eres tú.
Solo y lleno de angustia
ese día todo hacía predecir
que yo moriría lejos de todo lo que amaba.
No sé cómo pero tú te la ingeniaste
para llegar a mi lado
entonces supe que si moría no moriría.
Desde
aquel día han pasado ya diez años.
Las
preocupaciones familiares
los problemas laborales y económicos
me llevan a lugares que yo no quiero.
Pero apenas se descuidan
y sueltan las duras riendas
como un caballo busca su caballeriza
así yo me subo al auto que parece
manejarse solo en dirección a donde tú
estás.
Es que mi parte animal siempre te busca
y la parte humana también.
Cuando
entré en la plaza
las palomas alzaron el vuelo
agitaron fuerte sus alas
haciendo nacer un viento
tan fuerte
que se llevó todas las hojas
y los papeles y los bancos y los paseantes
y hasta el recuerdo de ti se llevó ese viento
violento.
Solamente yo resistí la tempestad
y aquí estoy de pie como el firme roble
pero todas mis ramas están rotas
no tengo donde hacerle un nido a los pájaros
ni a tu recuerdo amor mío.
En
una música celestial como en un bosque
entro
en una música como en un claro de luna
descanso
en una música como en un lago de aguas cristalinas
me baño
después de desnudarme hasta de mí mismo.
Más o menos esto es lo que siento
cuando hacemos el amor, mi Lita.
Como las delicadas y frágiles flores
Como los altos y firmes árboles
también mi amor por ti tiene raíces
superficiales y profundas
Un simple vientecillo puede bastar para arrancarlo
y una terrible tempestad puede no lograr derribarlo.