Deep
Purple:
Deep
Purple
Por
Cristián
Rojas
Junto a Led Zeppelin y Black Sabbath, son considerados
los padres del metal. Este, su tercer álbum,
es uno de sus trabajos menos conocidos y corresponde
al último con su formación original:
Jon Lord, en teclados, Ritchie Blackmore en guitarra,
Ian Paice en batería, Rod Evans en voz y Nick
Simper en bajo, -luego se integrarían Ian Gillan
en voz y Roger Glover en bajo.
El
disco es una transición del sonido de los 60'-aún
presente en Bird has flown-, hacia los 70', conservando
parte de la sicodelia que caracteriza sus dos álbumes
precedentes, perceptible en pasajes del primer tema,
Chasing shadows y en Fault line, introducción
a The painter. Este último corte y Why didn`t
Rosemary, se remiten a la esencia más pura
del rock and roll, pero también comienzan a
sentar las bases de lo que sería el hard rock
de los 70', con un Ritchie Blackmore atacando con
solos de notable factura. En tanto, Blind, es un tema
en el que ya empieza a atisbarse el gusto de Jon Lord
por la música clásica, con un final
donde se adivina su afición por Bach y su clavicémbalo.
Mención aparte merece el último corte,
April, un tema de más de 12 minutos de duración,
compuesto por Blackmore y Lord, que se divide en tres
secciones: comienza con unos hermosos 4 minutos instrumentales
en que el teclado del notable Jon Lord se alterna
o se funde con las seis cuerdas de Blackmore -o más
bien 12, pues también incluye guitarra acústica-.
Las
notas son de una melancolía inigualable, exacerbada
por unos coros en un segundo plano que también
incluyen voces femeninas. Luego de ello, irrumpe una
sección de instrumentos clásicos de
cuerda y viento, no menos bella, compuesta y arreglada
por Jon Lord, que en el siguiente álbum, Concerto
for Group and Orchestra, del mismo año y grabado
junto a la Royal Philarmonic Orchestra, en el Royal
Albert Hall de Londres, desarrollaría todo
su potencial como compositor de música clásica
-mismo concierto que sería grabado el año
1999 por el grupo, junto a la Orquesta Sinfónica
de Londres-. La sección culmina en un crescendo
y luego ingresa la banda en pleno, concluyendo con
un tema tan rockero como melancólico, que se
va diluyendo entre los solos de Blackmore, los coros
de la primera sección y el castigo a los parches
de Ian Paice. 