Con
una brillante jornada finalizó el tercer festival
internacional de Jazz de Valparaíso
Por
Mauricio Carreño A.
En
su versión de clausura bajo un buen marco de
público abrió el show el pianista David
Haney de los EEUU, quien junto a los argentinos Jorge
Hernáez en contrabajo y Juan Pablo Carletti
en batería desarrollaron una propuesta de experimentación
musical. Se trata de improvisación donde los
instrumentos son tocados de todas las formas posibles,
obteniendo como resultado atmósferas particulares
e irrepetibles.
Es así que vemos a Haney hurgando en los interiores
del piano y pulsando las cuerdas, mientras Hernáez
hace lo suyo tocando su instrumento en sordina producto
de la inserción del programa del propio festival
entre las cuerdas del contrabajo y también
a Carletti extrayendo numeroso material de una maleta
para sacar sonidos atípicos de su batería.
Puede parecer extraño, pero logran cohesión
en su interpretación, y luego de un par de
temas se piensa en lo válido de su propuesta
y en la oxigenación de esta improvisación
a ultranza.
Siguiendo
el programa le toca el turno a “3 x luca jazz
band”, banda proveniente de la ciudad de Molina
en la séptima región y desde ya pensamos
qué diablos es esto? Fusión, jazz rock
o qué. Algo así cuenta que le sucedió
a Jorge González Mancilla, el director artístico
del evento, al oír por primera vez de esta
banda de Jazz. El resultado no deja de sorprender
y levanta al público porteño imponiéndose
a base de fuerza y de virtuosismo en las ejecuciones.
Nos encontramos con una banda sólida y bien
compuesta que mezcla swing con la fusión de
melodías latinoamericanas como ritmos mapuches,
cuecas, tonadas u otros.
Ya
desde el inicio con la pieza Antupiyán (espíritu
del sol) conquista al público llegando ésto
al apogeo con la excelente ejecución de “pantomima”
tema en que los músicos realizan un “divertimento”
con sus movimientos, quedando en algún momento
quietos, lo que produce un cuadro bastante peculiar
y muy simpático de observar. Mención
especial también tiene la pieza “curaito
toco mejor”, demostrando el carácter
lúdico que impulsa a estos músicos a
una forma de diversión y ganas en la ejecución.
Una agradable sorpresa que se vio recompensada por
el cariño del público, pidiendo un último
tema.
Es
pasada medianoche cuando está lista para comenzar
la “jazz ensamble big band de Santa Fe”,
banda trasandina que ha tocado los dos días
anteriores y hoy cierra el festival. Para esta jornada
han preparado un repertorio basado en composiciones
de Charles Mingus. Se trata del Mingus orquestal de
la época en que empezó a confiar más
en los métodos tradicionales de la composición
musical, en clara distancia con el espíritu
anárquico y contradictorio de sus incios, cuando
afirmaba: “Yo siempre quise ser un compositor
espontáneo”.
Pues
bien, la big band abre esta serie de temas de Mingus
con “El santo negro y la dama pecadora”
(The black saint and the sinner lady), para luego
continuar con “canción de pelea haitiana”
donde se lucen estos músicos trasandinos en
la interpretación de esta tremenda pieza. A
continuación desarrollan un par de temas compuestos
por Mingus en tributo a otros músicos de su
predilección como son “el sonido del
amor de Duke Ellington” (Duke Ellington’s
sound of love) y “Adiós sombrero puerco
espín” (Good bye pork pie hat), en alusión
al gran saxofonista tenor Lester Young. Hay que destacar
aquí el gran nivel de interpretación
que logran estos músicos tomando en cuenta
la dificultad de las piezas.
No
es fácil Mingus, y tampoco tener la posibilidad
de escuchar estas interpretaciones, por eso alabo
al festival haber ofrecido este regalo. Por último,
cerrando el repertorio de Mingus, la ensamble big
band de Santa Fe desarrolla dos cadenciosos temas:
Crying blues, (el blues llorón) y Moanin’
(algo así como gimiendo) con lo que terminan
de poner la guinda de la torta al festival. En el
epílogo luego de ser aclamados por el público
de pie, vuelven al escenario y bajan el telón
de este tercer festival interpretando una pieza con
mucho ritmo, cercana al latín jazz, donde se
lucen los percusionistas, como es “Manteca”
de Dizzie Gillespie.
Son
alrededor de las dos de la madrugada cuando salimos
a la noche porteña pensando en lo loable de
esta iniciativa y en la importancia que tiene para
la ciudad de Valparaíso contar con un festival
de estas características y que junto al festival
de cine de Valparaíso están a la vanguardia
en cuanto a iniciativas culturales se trata.
Por
último un dato: el festival fue filmado para
la televisión por el DUOC, y será transmitido
por UCV televisión todos los martes de enero
y febrero a las diez de la noche. Ojalá que
esta iniciativa valga la pena y que aquellas filmaciones
un tanto molestosas sobre el escenario y que ensuciaban
un poco el espectáculo den buenos frutos.
Tercera
jornada del tercer festival internacional de jazz
de Valparaíso, músicos:
David
Haney e invitados:
Piano:
David Haney
Contrabajo: Jorge Hernáez
Batería: Juan Pablo Carletti
3
x luca jazz band
Arreglos,
teclados, armónica, voces: Luis Arriagada;
Saxo tenor, voces: Julián Contreras; Saxo alto
y soprano: Ricardo Herrera; Batería, accesorios
y voces: Luis Castillo; Trompeta y flugelhorn: Daniel
Espinoza; Trombón y voces: Ignacio Mancilla;
Guitarra: Álvaro Matus; Bajo y voces: Rómulo
Poblete
Jazz
ensamble Big Band de Santa Fe
Director:
Pedro Casís; Saxos: Víctor Malvicino,
Aldo Garrote, Fernanda Lagger, Charly Avveduto, Pablo
Hussein, Daniel Dayer; Trompetas: Marcos Giardino,
Julian Debrahi, Javier Gallo, Pedro Casís;
Trombones: Rubén Carughi, Marcelo Huser, Damián
Stepaniuk; Piano: Gabriel de Pedro, Francisco Lo Vuolo;
Guitarra: Cacho Hussein; Contrabajo: Mariano Ferrando,
Marcelo Actis; Batería: José Luis Viggiano,
Hugo García.