La
Floripondio
"Más
que creernos el cuento, lo hemos sido"
Esta
particular banda de Villa Alemana está celebrando
su primera década de existencia, años
en que han realizado cuatro discos y dos giras a Europa,
lo que no es poco, sobre todo considerando que son
un grupo de provincia.
Por
Carlos Morales Osorio y Cristián
Rojas Molina
Su original e inclasificable estilo de música
los llevó a ser catalogados en Europa como
"Wild Style" o el extravagante "Percusive
punk mariachi". Es que en La Floripondio coexisten
corrientes musicales muy diversas, pero no por eso
incompatibles. Así, mientras el Macha, su vocalista,
tiene un proyecto paralelo (Chico Trujillo) de música
tropical, Pescao, el guitarrista, antes de llegar
a La Floripondio, se encargó de las seis cuerdas
en un grupo de thrash metal (Betrayed).
Desde
Muriendo con las botas puestas (1993), hasta Dime
qué pasa (2001), mucha agua ha corrido bajo
el puente, pero la pasión es la misma que en
sus inicios. Al término de un recital, Tuto
(bajo), Fritz (percusión y bateria), Macha
y Pescao, se dieron tiempo para conversar con CulturArt,
sobre la experiencia que les han dejado los viajes
y la proyección a futuro, entre otras cosas
Pocas
bandas chilenas pueden contar que realizaron una gira
por Europa, ¿de qué les sirvió
esta experiencia?
Tuto:
La primera vez fuimos más que nada a hacer
contactos aunque igual hicimos 12 conciertos y ya
en el segundo viaje, gracias a esos contactos, llegamos
a hacer 36 conciertos y conocimos mucha gente, muchos
países, estuvimos tocando en Holanda, Alemania,
Austria, Francia, y esto nos dejó un excelente
saldo para el espíritu rockero y para seguir
adelante también, porque nos afiatamos mucho
más como banda.
Fritz:
Fue una experiencia bacán, de hecho, personalmente,
nunca me había subido a un avión, o
sea, he volado, pero no en avión ni en helicóptero.
Llegar allá, cachar todo escrito en alemán,
porque nos bajamos en Hamburgo, recitales de las bandas
que escuchamos acá, todos los días.
Dar conciertos ocho días seguidos y dos de
descanso, fue un training bacán, fue como una
explosión de información. El competir
con bandas del extranjero también, no solamente
compararse con las bandas de acá. De repente
íbamos a festivales y nos tocaba con grupos
de Suecia, de España, grupos de noise rock
alemán, los cuatro tocando el mismo día,
entonces uno se va midiendo con otros estilos, con
otras formas, conocimos otros músicos, intercambiamos,
de hecho invitamos a otros locos a tocar con nosotros,
con unas bandas grabamos un par de cosas, hicimos
temas allá también. Entonces fue toda
una experiencia cultural realmente activa, con mucha
influencia de ida y vuelta, la gente vacilaba harto
con nosotros.
¿Y
el público los percibió como una propuesta
muy rara?
F:
Claro, la gente al principio decía "¡¿qué
chucha es esta hueá?!", pero igual vacilaban
caleta, porque el pulso, la onda rítmica es
super distinta a lo que se hace allá, entonces
armábamos fiesta y todo el mundo hueveaba,
bailaba, eran los nuevos carretes
¿Representaban
el estereotipo del latino, en cuanto a la alegría,
en este caso expresada en los ritmos?
F:
Yo pienso que los chilenos no somos ni tan latinos
y tampoco somos tropicales. En el fondo éramos
como sudamericanos, pero sin ser tropicales, sino
tocamos la música que nosotros consideramos
moderna, pero desde la otra mitad del mundo para ellos.
Por los comentarios, era algo totalmente extraño
y a la vez estimulante y pelacable.
Ya
cumplieron diez años como grupo, con cuatro
discos editados. ¿De que manera se proyectan
en esta etapa?
Pescao:
Yo creo que la banda está en un momento super
bueno, empezando a mezclar un disco en vivo y es como
que cierra un ciclo. Hay canciones nuevas que van
a seguir en la línea de La Floripondio, que
es super bueno para nosotros, mantener la misma línea.
Yo me siento muy contento y muy orgulloso de tocar
en esta banda.
F:
A mí me interesa mucho que esta banda siga.
Si bien nuestra música se ha hecho más
popular, me interesa que se experimente, que sea una
música que siempre aporte algo, porque si La
Floripondio deja de aportar, aunque se gane plata,
se va a transformar en una lata. Espero que no se
pierda la esencia del Rock and Roll, de la música
y el hueveo en general, la pasión que tenemos
desde nuestros comienzos.
¿El
sueño del pibe, estar haciendo lo que te gusta
y ganando plata?
F:
Claro, aunque yo igual tengo que trabajar en otras
cosas para poder vivir en forma digna, porque desde
el momento que escogí la independencia he tenido
que trabajar en un montón de cosas aparte de
Floripondio, pero igual son cosas relacionadas con
la música. Somos hijos del rigor y del esfuerzo.
Hemos sido muy insistentes y nos hemos creído
el cuento también y más que creernos,
hemos sido el cuento, porque hemos participado y hemos
hecho todo lo posible porque esto sea así y
esto es fruto del esfuerzo.
Pescao:
Si ganáramos plata yo estaría con una
hueona exquisita (risas), pero me alcanza pa´comprarme
mi copetito, mi pisquito, mi cosita por ahí,
ni un problema.
Macha:
No se trata sólo de ganar plata
Pero
es importante poder vivir de tu trabajo como músico,
algo que pocas bandas pueden decir en Chile
M:
Es que igual tenemos que hacer trabajo como músicos,
no solamente tocar en la banda. Hacemos clases o en
mi caso, hago música para documentales, para
televisión y eso es lo que me mantiene bien.
¿Recomendarían
a otras bandas que salgan al extranjero?, ¿la
retribución es más que nada personal
o se abre un mercado para la banda?
T:
Es super bueno que las bandas vayan para afuera, porque
así se afiatan y se la juegan. El día
a día no es fácil, pero hay que puro
atreverse no más. En cuanto a lo de la proyección,
siempre existe esa posibilidad en lugares donde no
se ha ido. Puede pasar cualquier cosa, pero si uno
se queda con que "me gustaría haber ido"
y no fuiste nunca, no vai a tener nunca proyección
de nada. Partiendo de esa base, cada viaje va a ser
mejor y esa es la idea, que se vayan concretando nuevas
cosas, más interesantes, más grandes.
Igual hemos tocado en shows bien grandes y ahora está
la posibilidad de ir de nuevo el próximo año.
Así que se lo recomendaría a todas las
bandas. Allá hay harta gente que está
con la oreja abierta escuchar otra música,
sobre todo latinoamericana.
Ustedes,
junto a Los Jaivas y Congreso, han sido una de las
bandas con mayor éxito a nivel nacional. ¿Existe
alguna receta?
P:
Yo no se si tengamos éxito. Yo en las hueás
que hago jamás busco el éxito, trato
de no buscarlo y de no rayarme con la hueá
también, porque el éxito está
presente en todas partes, es un fantasma que está
en todo, pero yo lo que busco es tocar mucho, que
más gente nos escuche y que ojalá más
gente se sienta identificada con lo que hacemos y
por eso también viajamos harto, en el fondo
es eso. Si eso es tener éxito está super
bien.
Pero
hay elementos que se pueden conjugar para lograr un
reconocimiento, partiendo por la banda misma, luego
viene el público, el sello y los medios de
comunicación
P:
Yo creo que una banda, si es buena, se va a mantener
siempre, si la gente está buscando el mismo
espíritu, siempre se va a mantener, pese a
todo. Después, si existe un buen sello, este
puede apostar por que te escuche mucha gente en las
radios, pero lo de las radios se puede caer mañana,
puede aparecer Axe Bahía y cagaste. Yo diría
que la base es la constancia y que la banda se mantenga
como tal, que quiera decir algo, que tenga algún
norte, aunque el norte sea no decir nada y sea completamente
anarquista.
Retrocediendo
diez años atrás, ¿alguna vez
pensaron que seguirían hasta hoy y con una
carrera consolidada?
P:
Yo no, porque en ese tiempo tocaba en una banda thrash
metal. Llevo como seis o siete años. Ha sido
un agrado ingresar a esta banda, con mucho orgullo
lo digo
M:
En mi caso, mi sueño era terminar un disco
y de ahí me podía morir. El día
que hiciera un disco me podía sentir satisfecho
de la vida. 