La Bandalismo
Donde
la alegría manda
Una de los grupos con
mayor trayectoria de Valparaíso es La Bandalismo,
con una fuerte inspiración altiplánica,
de los carnavales religiosos folclóricos del
norte. Pese a su largo recorrido e irrefutable tradición,
seguían siendo una banda semi desconocida y
“underground”, por el hecho de no haber
plasmado su música en un disco. El álbum
que lanzaron el año pasado viene a llenar ese
vacío y nos muestra su notable trabajo, una
fiesta de colores y sonidos.

Por Cristián
Rojas Molina
Donde
quiera que toquen son diversión garantizada.
Al son de los primeros compases el público
no puede resistirse y sus cuerpos comienzan a moverse
casi por instinto, presos de un alegre ritual que
los posee, hipnotizados por el contagioso ritmo de
La Bandalismo, que los transporta al altiplano más
festivo y carnavalesco.
Este grupo es toda una institución, ya que
por él han pasado más de 100 músicos.
Actualmente no queda ninguno de sus fundadores, pero
otros han tomado la posta y la tradición se
mantiene viva y con más fuerza que nunca. Su
actual líder el multiinstrumentista Fernando
Gajardo, quien lleva más de 17 años
en el grupo, nos relata parte de la historia y el
presente de la banda que ha alegrado a generaciones
de porteños amantes de la buena música.
“La Bandalismo comenzó en 1980, alentados
por un pampino, Juanito Olivares, quien llegó
a Valparaíso trabajando para una pesquera.
Al llegar armó un grupo de baile gitano, en
la Caleta El Membrillo, donde también bailaban
sus hijas. Para acompañar a este grupo, formó
una banda nortina, donde juntó a varios músicos.
Ahí nace la banda. Luego los integrantes comienzan
a ir a La Tirana, a recopilar, a buscar más
música y empiezan a participar en la fiesta
de San Pedro y varias otras de carácter religioso
y folclórico.”
Luego de un par de años se bautizaron como
La Bandalismo. Fernando llegó unos años
después. Hoy no queda ninguno de los integrantes
originales. Algunos están en otros países,
como Bolivia. Fernando es parte de la segunda generación
y ahora ya hay una nueva, como Danilo, el bajista,
que se integró hace un año. “Incluso
hay integrantes de 17 o 18 años”.
-Pese a que no queda ninguno de los integrantes
originales, La Bandalismo no piensa detener su música
-“Sí, absolutamente, y de hecho
no ha habido ningún problema con los integrantes
antiguos. Ellos han traspasado el legado y saben que
la cosa ha continuado, se ha renovado. Ellos saben
que la onda siguió siendo la misma, con elementos
nuevos, instrumentación nueva, pero la esencia
sigue siendo la misma, de los carnavales nortinos”
Como es una banda que se basa principalmente en los
bronces, en sus inicios les costó dar con la
gente adecuada, debido a la escasez de estos instrumentistas
en la zona, por lo que recurrieron a músicos
de la Armada. “Ahora, con el ska, el reggae,
las cumbias y otros ritmos, se ha ido ampliando el
espectro de instrumentistas en cuanto a bronces, pero
así y todo, ahora tenemos dos integrantes que
son de la Armada. Durante la dictadura los de la Armada
tocaban medios camuflados, porque a veces teníamos
pegas para la campaña del No y cosas así.
“Uno de los integrantes que tenemos ahora es
Iquiqueño y tocaba en una banda bien importante
por allá, Huiracocha, por lo que ha compartido
con nosotros los conocimientos y experiencias que
viene acumulando desde niño.”
¿Por
qué, siendo una banda con una gran trayectoria,
no habían grabado un disco?
“Es que antes era mucho más
difícil, no teníamos los medios. Primero
sacamos un EP, en el 2001, disco promocional que sirvió
para concursar en el FONDART, que finalmente ganamos
y gracias a eso pudimos grabar nuestro primer disco,
el 2002.
“Además la historia de la música
de la banda está bien ligada a lo que son las
recopilaciones y arreglos. Desde ese disco, en que
incluimos un par de temas nuestros, comenzamos a desarrollar
más temas propios, siempre con inspiración
altiplánica. La idea es tocar los ritmos del
norte, tinkus, huaynos, saltos, entonces mientras
no tengas esos ritmos integrados es difícil
poder hacer algo de ese estilo. Por eso lo que mejor
hacemos es tocar los temas tal como son, aunque con
arreglos y pequeñas variaciones, pero siempre
tratando de mantener la esencia de los carnavales
nortinos, tambos y fiestas como La Tirana, por eso
que ahora recién empezamos a crear nuestros
propios huaynos.
“Al principio Juan Olivares llegó con
música para que la banda la tocara, se consiguió
las partituras y después la cosa era ir al
norte con una grabadora, hacerse amigo de los músicos,
transcribir. Así se fue recopilando una cantidad
increíble de temas. Da como para hacer un libro
de la música de los carnavales tradicionales
nortinos. Entonces tomamos algunos de esos, los arreglamos
y los pusimos más como temas, dándole
una relectura.”
¿Pensando
en que ya tienen cinco temas propios, no han pensado
en aumentar un poco su repertorio y dejar un registro?
“La idea es que el próximo año
podamos tener una posibilidad de grabar otro disco.
Hay algunas alternativas por ahí de sellos
independientes que podrían apoyar esta iniciativa.
Nos encantaría grabar otro disco, no dejar
pasar más tiempo, porque tenemos material.
Aparte de nuestros temas hay más temas nortinos
que no están en el disco y que estamos tocando
ahora.
La Bandalismo
presentaba un extraño fenómeno, porque
siendo uno de los grupos con más trayectoria
y uno de los más tradicionales de la región,
seguían siendo “underground”, por
el hecho de no contar con un disco que diera cuenta
de toda esa trayectoria
Es que pasó mucho tiempo sin grabar, sin dejar
un registro. Lo bueno es que la gente igual siempre
se acuerda, del nombre, que le trae recuerdos de los
tambos antiguos, como en el Fortín Prat.”
Tomando en cuenta que en 2005 se cumplen 25 años
desde la fundación de la banda, ya están
pensando en hacer alguna gran celebración,
donde se piensa invitar a algunos de los fundadores
y otros músicos que han pasado por ésta,
que ya se ha transformado prácticamente en
una institución, donde se mantiene el contacto
permanentemente. “Por La Bandalismo han pasado
más de 100 músicos, siempre van cambiando.
El año pasado se fue el último de los
fundadores que iba quedando, que tocaba trompeta y
a raíz de eso, este año han pasado un
montón de trompetistas por la banda. Algunos
se han ido porque les aparecen otras opciones, ya
que aquí no se puede vivir de la música,
pero afortunadamente nunca nos han faltado músicos
hasta ahora y esperamos que en algún momento
se mantenga una formación estable, pese a que
habemos siete músicos estables. Lo bueno es
que siempre hay opciones de músicos, están
las partituras, está el disco y así
se hace más fácil.”
Dentro de este estilo (andino con bronces) son una
de las escasas agrupaciones estables, junto a la Conmoción,
de Santiago. “Esto es parte de una tradición
mucho más amplia, que en el norte es mucho
más fuerte, por razones obvias, pero esperemos
que aquí también se haga muy fuerte
y la gente lo haga suyo.”
Ahora van a participar en los Carnavales Culturales,
con dos presentaciones, una en la calle y otra en
un escenario, mostrando las dos facetas de La Bandalismo:
la callejera, de la tradición de fiestas folclóricas
religiosas, como La Tirana, y la de escenario, donde
se agrega el canto, el bajo eléctrico, la batería
y otros instrumentos de percusión
“En esta banda, La Bandalismo, la alegría
es la que manda” reza el tema Huayño
del soltero. Y la afirmación no admite dudas.
“Siempre que nosotros tocamos la gente salta,
baila y lo pasa super bien y eso nos motiva a seguir
y hacer bien las cosas. Para nosotros es fuerte esta
onda, es difícil dejarla, entonces hay Bandalismo
para rato”.