El Sonar de Los Murciélagos

Los Murciélagos, trio porteño con 15 años de trayectoria y dos discos a su haber, pretenden relanzar su carrera musical, que se mantuvo en la oscuridad durante la segunda mitad de los 90. Su estilo, que surge de la improvisación propia de un grupo de instrumentistas totalmente afiatados, lo definen como fusión a secas, rescatando elementos del rock, el jazz y los ritmos latinoamericanos.

por Cristián Rojas Molina

Un aspecto fundamental en la trayectoria de Los Murciélagos ha sido la improvisación en sus ensayos, de los cuales siempre han dejado registros, estos fueron base para algunos temas de sus dos producciones: Los Murciélagos (1989) y Sesiones Libres (1998). "En la primera sesión que tuvimos, llevamos una radio grabadora y registramos todo. De ahí salió el tema "Enfoque ecológico", que grabamos en el primer disco", señala Pancho (guitarra).

El grupo partió en 1987, con una tocata en la escuela de música de la Católica, donde estudiaron. Al principio era una guitarra y un clarinete, instrumentos que "formaban un matrimonio, del cual salió un hijo". A fines de ese año, Marco (saxofón y teclado) se unió al grupo, "luego se integró un bajista y ya en el 88 éramos un cuarteto. Así estuvimos hasta el 90 y después cambiamos el clarinete por un saxofón y con esa formación debutamos en el Encuentro Nacional de Arte en Democracia, ese mismo año, en Santiago".

En esa época estuvo el auge de la banda, con numerosas tocatas, dentro y fuera de la región. Después -explica Fernando (batería y charango)- "vino un periodo mas introspectivo, nos fuimos a las catacumbas. Los típicos periodos en que cada uno comienza a buscar su destino, cómo salvarse. Además justo en esa época, como en el 93 o 94, nos fuimos a Santiago, a buscar trabajo. Pero igual nos seguíamos juntando, de hecho, hay algunas grabaciones por ahí."

Marco: Como estábamos trabajando y teníamos poco tiempo, nos juntábamos a tocar, improvisábamos y de ahí salió parte del material de "Sesiones Libres".

Fernando: Ese disco es del año 98 y fue producto de todo ese periodo en que estuvimos muy pa´dentro, en que casi no tuvimos presentaciones en locales, pero nos juntábamos a tocar

Pancho: Ese álbum son puras improvisaciones, no hay nada ensayado anteriormente. Por eso se llama "Sesiones Libres". También hay músicos invitados y lo grabamos durante varios fines de semana en Barón, donde nos juntábamos a tocar

M: Tomábamos leche y agua mineral (ríen)

P: Y prendíamos puro incienso (más risas)

¿Cuándo terminó ese periodo introspectivo?
M: Cuando nos juntamos de nuevo en Valparaíso y nos comenzamos a ver en forma más periódica

P: En ese periodo de los 90 se consolidó un tema de comunicación interna y se merecía editar un trabajo de experimentación. Ahí mezclamos nuestros temas con improvisación. Hemos generado una especie de lenguaje entre nosotros que nos sirve mucho, es muy espontáneo, muy natural. Entonces era importante registrar ese periodo, que fue generando una madurez como banda, en que uno ya sabe lo que está tocando el otro, sin necesidad de ponerse de acuerdo.

M: Para nosotros es súper importante la improvisación. De hecho hemos crecido instrumentalmente a raíz de la improvisación. Es entretenida esa parte de improvisar harto, de conocer al otro músico. Al estar tanto tiempo tocando juntos, uno escucha al otro y ya sabe hacia donde va la idea

¿Y en las tocatas también improvisan?
P: Nosotros tenemos un repertorio de temas, principalmente los que queremos grabar ahora, aunque hay como tres de la época del 89 que también tocamos, pero entre medio dejamos un espacio para improvisar, que puede ser un tema no más, o lo que salga, depende de la ocasión y el lugar.

¿Cuál es el público de ustedes?
M: Cema Chile siempre nos sigue (risas). No, el público de nosotros es sobre todo gente que escucha mucha música, gente re abierta a escuchar otras cosas. Gente que escucha rock, jazz, fusión. No tanto un segmento etareo, hay de varias edades

¿Se definen dentro de un estilo o no les gusta clasificarse?
P. Nuestra propuesta es netamente instrumental, bastante dinámica, que siempre va fluyendo. No son temas con la típica estructura convencional que tu presentas un motivo, después haces un desarrollo, luego un clímax y después terminas con el tema. Nuestro estilo es muy abierto, incluso hay temas de mucho más elaboración, pertenecientes a la primera época, que son como pequeñas sinfonías, porque tienen muchas partes, muchos cambios y matices, con momentos álgidos y después momentos más pausados. El hecho que sea instrumental nos ha generado un lenguaje propio. Hay gente que nos ha comentado que eso ya se nos nota, el lenguaje de murciélagos, podríamos decir. Y eso es bastante interesante, porque es como un pintor que comienza a tirar colores y no se preocupa tanto de la cosa académica. Estamos desarrollando ese lenguaje propio, entonces si tu escuchas los dos discos, son super distintos y aun más distintos de lo que viene ahora, porque tratamos de ir evolucionando. En realidad el sonido de ahora es el que se va a quedar.

M: Como somos tres, la instrumentación es poco habitual, por ejemplo, Fernando toca batería y charango, Pancho está tocando una guitarra poco usual también, una guitarra sintetizada, yo estoy tocando saxofón y teclado. Hay muchas mezclas, de repente sonidos acústicos, saxofón, charango, batería y luego sonidos sintetizados en la guitarra y el teclado, entonces pasamos de mundos acústicos a mundos sintéticos de un momento a otro. Y eso cuesta definirlo. Nosotros trabajamos mucho los ritmos latinoamericanos, pero las armonías son un poco rockeras. La parte de percusión es media jazzera, pero también de repente puede ser media funky, entonces hay una mezcla de todos lados.

P: Yo en la batería, por ejemplo, un rato estoy tocando rock pesado y después estoy tocando una cueca, después un malambo y al rato estoy tocando algo no definido. Entonces es difícil enmarcarse dentro de un estilo determinado.

M: Es fusión a secas yo creo. Además nunca nos propusimos "sonar como".

F: Es la fusión de las experiencias de cada uno y de los tres como grupo también. Lo bueno es que tenemos la posibilidad de meter todo lo que tenemos en la cabeza, la distinta información que maneja cada uno y de ahí nace nuestra música.

¿Tienen gustos muy distintos?
M: Increíblemente distintos. Aunque coincidimos en muchas cosas. Igual escuchamos hartas cosas distintas, rock, folclor.

¿De donde salió el nombre?
P: Es que en nuestros inicios ensayábamos en una casa que tenía unos bichos raros que nosotros pensábamos que eran murciélagos.

M: lo más probable es que fueran murciélagos. Estabamos tocando y las hueás se te tiraban, era horrible.

P: La primera vez que nos invitaron a tocar no teníamos nombre, así que inventamos Los Murciélagos, en honor al lugar de ensayo. Tal vez en ese momento fue como algo divertido, pero después nos quedó como la marca. De hecho intentamos hacer un cambio de nombre un par de veces, pero la marca quedó, porque fue en el periodo más fuerte que tuvimos, incluso hay registros de prensa.

F: Había que aprovechar esa cobertura que hubo, entonces decidimos quedarnos con el nombre.

¿Cuándo piensan editar su nuevo disco?
F: Fecha definida no tenemos, pero lo queremos hacer lo antes posible, ya tenemos nuevo repertorio y queremos puro grabarlo. Nos falta tiempo, pero en el verano esperamos estar grabando
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