Los rebaños del cíclope

Reseña a Los Rebaños del Cíclope, de Sergio Infante

 

Por Julio Brehaut

 

La reciente publicación de la primera novela del catedrático de origen chileno Sergio Infante ha sido muy bien recibida por la crítica de Chile y Suecia. Lo peculiar de esta novela reside, en parte, en la mirada y reflexión que desde el exilio se hace sobre el Chile de los últimos setenta años. Mirada distante, y cercana a la vez, de un escritor que lleva más años en Suecia que en su país de origen.
Los rebaños del cíclope trata de las vidas de varios chilenos que tuvieron en común la experiencia del golpe de estado en Chile en 1973. La acción se remonta al Chile de los años veinte y se extiende hasta el siglo actual. El protagonista de apellido Reñasco, un exiliado chileno que vive en Suecia, recibe por encargo la redacción de un catálogo sobre la vida y obra del pintor chileno Santiago Ximénez. La confección de esta semblanza cuyo propósito es formar parte de una exposición retrospectiva sobre la obra del pintor termina fracasando, en parte debido a que Alberto Oyanedel, amigo de infancia de Ximénez, en un arrebato de locura, y en complicidad con otros, destruye la obra fundamental del pintor. Reñasco, sin embargo, persiste en el proyecto porque “esas creaciones aún pueden existir aunque sea como palabra y memoria” (271). La indagación sobre quién fue Ximénez nos lleva a varias ciudades de Latinoamérica y Europa, pero son Chile y Suecia los ejes espaciales de la novela. Debajo de esta historia básica, o biografía, se yuxtaponen y cruzan otras, tejiéndose así, a lo largo de la narración, las vidas de otros personajes. Algunos de ellos hacen presencia muy brevemente, en alguna escena u anécdota, otros aparecen e intervienen en primer plano y los llegamos a conocer más a profundidad. Es el caso de Olga Valladares, Eduardo Latour, Manuel Cordero y, el ya mencionado, Alberto Oyanedel, todos ellos personajes inventados por el autor. Pero en la historia aparecen también personajes reales, como en el caso del pintor y restaurador chileno afincado en la ciudad de Uppsala Luciano Escanilla. La puesta en escena de personajes reales y ficticios, o ambos a la vez, en esta novela, es un interesante aspecto a tomar en cuenta ya que aquí las fronteras entre lo real y lo ficticio son difusas, se exploran y problematizan. ¿Es más real Luciano Escanilla que Santiago Ximénez o Jusep Torres Campaláns? Este último personaje, que pertenece al mundo de la literatura, es uno de los maestros de Santiago Ximénez. Habría que recordar que Jusep Torres Campaláns es el protagonista y el que da título a una obra del escritor español Max Aub, publicada en 1956 y considerada una de las cimas del arte pastiche. El detalle anterior, junto a otros referentes de carácter intertextual presentes en la novela de Sergio Infante, como por ejemplo la evocación de ciertas escenas de la Odisea, dan cuenta de la dimensión dialógica de la obra y del proceso de mitificación al cual ha sido sometido el texto.

Novela de variado ritmo en la cual la anécdota es a veces sólo pretexto para la reflexión sobre diversos temas como el golpe de estado, las secuelas de la represión y la tortura, el exilio y los problemas del retorno, así como también la responsabilidad moral, la culpa, el amor, la amistad, los proyectos ideológicos, el mestizaje cultural, y, sobre todo, el arte.

La técnica narrativa a la que recurre el autor es otro aspecto que es necesario destacar, porque es una obra técnicamente ambiciosa. Encontramos una narración intercalada, con continuos saltos temporales y espaciales, que nos llevan del presente al pasado, así como adelantos de acciones. Se hace uso además de una compleja técnica fragmentada de pasajes cortos y, a veces, largos en los que se pasa abruptamente de una narración en primera persona a otra en tercera persona. Encontramos también un hábil uso de un recurso narrativo poco usual en el género literario: la nota a pie de página, cuya función, en esta novela, es describir y comentar la obra artística del personaje Ximénez. Este recurso técnico es eficaz en su uso ya que no frena el ritmo narrativo, por el contrario contribuye, por un lado, a enriquecer la historia y, a su vez, reforzar la imagen del personaje Santiago Ximénez como entidad histórica. La novela también se destaca por un eficiente manejo del lenguaje, en sus diferentes registros, frases cortas y largas, con adecuadas pausas que le dan el ritmo adecuado a la historia y un énfasis en el humor y la ironía. La obra como se podrá deducir de lo anterior, nos invita a una lectura plena ya que además de contener una buena trama, de denso simbolismo, esta bien lograda estilísticamente.
Esta ficción de Sergio Infante, la primera de una trilogía, se inscribe no solamente dentro de la tradición artística de la novela de la diáspora chilena sino en un espectro más amplio, en el de la novela que ofrece múltiples lecturas y que es muchas cosas a la vez: una reflexión sobre Chile y Suecia desde la perspectiva del exilio; un ensayo sobre los límites entre la realidad y la ficción; un ensayo sobre la naturaleza del arte.

 

Los Rebaños del Cíclope
Sergio Infante
Catalonia
Santiago, Chile, 2008
286 páginas

 

Sobre el autor: Sergio Infante Reñasco (Santiago de Chile, 1947), reside en Suecia desde 1975. Es Doctor en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Estocolmo y se desempeña como profesor titular del Departamento de Español, Portugués y Estudios Latinoamericanos de esa universidad. Ha publicado los poemarios Abismos grises (Santiago de Chile, 1967), Sobre exilios/ Om exilen (Estocolmo, 1979), Retrato de época (Estocolmo, 1982), El amor de los parias (Santiago de Chile 1990) y La del alba sería (Santiago de Chile, 2002) .