Antonio
Becerro, artista plástico:
"Aúllo
por los barrios por un espanto más bárbaro
que el hipo de cien perros botados a morir"
Cultor
de más de media docena de técnicas como
taxidermia, tatuajes y óleos que aplicados
sobre cadáveres de perros o "escombros
orgánicos" como gusta llamarlos, habla
de remecer conciencias y crear una fractura en el
arte que nos haga reflexionar o reaccionar como sociedad.
Por
Rodrigo Benavente B
Buscador
incansable de una estética propia y portaestandarte
de la irreverencia, Antonio Becerro ha removido las
delicadas bases de la moral nacional con una serie
de exposiciones plásticas realizadas sobre
cadáveres embalsamados de perros que hablan
de la marginalidad y los silencios de los sin voz.
Propuesta estética nueva en Chile, no lo es
en otras partes del mundo en donde, incluso, artistas
chinos trabajan fetos humanos y cadáveres de
ancianos en instalaciones que harían tiritar
al mas rudo. Pero estamos en Chile y quisimos conocer
a este artista ganador del FONDART, alabado por unos
y fuertemente criticado por otros, que lo único
que no ha logrado es pasar desapercibido.
Entrevistar a Becerro no fue fácil, no porqué
el artista fuese difícil de ubicar o tuviese
una agenda muy cerrada, sino por lo complicado que
resultó atravesar la armadura que Antonio se
ha creado hacia los medios de comunicación
tradicionales
tanto así que tuve que
prometerle que se trataba de una entrevista para un
medio cultural y que se basaría en su trabajo
y no en "trabajar" las preguntas para satisfacer
el morbo del publico lector de algún vespertino.
La cita, para limar asperezas y reivindicar al gremio,
fue acordada en un popular bar de la Plaza O'higgins,
con un "sanguchito" de la casa y unas cervezas
- a su entender- reponedoras después de la
amable recepción que los naturales del puerto
le habían brindado la noche anterior. Pasados
los brindis y frases reconciliadoras entre el artista
y este indigno representante del cuarto poder, procedimos
a desarrollar una plática sincera y distendida.
Antonio
poesía, pintura, performance, graffiti, video,
fotografía y taxidermia. ¿Por qué
tan ecléctico? ¿Una búsqueda
quizá?
"Por que soy un artista ecléctico,
por que le meto mano a lo que sea por hacer mis trabajos,
por satisfacer mi necesidad de integrar todo en lo
que trabajo, así mismo, si es necesario meterle
mano a la filosofía también lo haría.
Por ejemplo, en el caso de la taxidermia, yo aprendí
para meterla en el arte
en mi arte, o sea no
es que yo me considere un taxidermista que quiere
mostrar un ejemplar. Si hay algo que me gusta de la
modernidad es precisamente el que todo sea promiscuo,
que ya no hallan disciplinas separadas o puras, que
hoy te puedas meter en lo que quieras, obviamente
no patudamente, me meto con mucho riesgo rescatando
las técnicas y aprendiendo el oficio, o sea
si me meto en tatuaje voy a aprender bien a tatuar,
o en su defecto, invito a un tatuador a participar
en mi proyecto. Mira esto -muestra con orgullo fotografías
de tatuajes sobre algunos de sus animales embalsamados-
el trabajo está simplemente la raja."
Continuando
con el mismo tema, has introducido el tatuaje, la
taxidermia y la interacción de artistas invitados
en tus obras ¿Te consideras un irruptor o un
artista que abre camino, digamos
que desacraliza
el arte?
"Absolutamente, siempre hay gente que va
a tomar la vanguardia en estas cosas. Y este es un
regalito que le estoy haciendo al arte, es un tajo
o una fractura en la historia del arte. Se trata de
hacer cosas originales y no como en el caso de la
venida de Spencer Tunik en que Luizo Vega termina
colgándose a la transferencia de un artista
extranjero, colocando la vara para medir a los artistas
chilenos en Nueva York o Europa, lo que me parece
ridículo. Tienen que asumir que hay una fractura,
un tajo en la tela, y en ese contexto soy un irruptor,
el que provoca el cambio de dial."
¿Escombros
orgánicos?
"Mi trabajo se sustenta en la pobreza, en
el escombro. No tenía plata para comprar bastidores,
entonces sobre qué pinto, telas, papel
sobre perros. Todo provocado por el aburrimiento del
arte chileno que me llevó a explorar estas
materias. Me sirvo de los perros, como pudiera ser
piedra o greda, perros que son escombros."
Tu
obra parece haber sido mal entendida en algunos sectores
y eso ha provocado algunas críticas en tu contra
e incluso amenazas. ¿No crees tú que
quizá a ti, como a muchos artistas, te falta
manejar un discurso público, a usar a los medios
de comunicación como un nexo para difundir
y explicar tu trabajo?
"Hay que ocupar los medios, basta del artista
encerrado en el taller, marginal, en una actitud periférica.
Lamentablemente los medios son súper importantes
y hay que aprender a dar vuelta el discurso.
Sí de todas maneras, es innegable que hoy día
el artista debe establecer una buena relación
con los medios, pero de allí a centrar tanto
mi preocupación en el tema como para planificar
qué decir, creo que no
"
Te
lo digo porque en algunas entrevistas televisivas
que has dado pareciera no haber un discurso claro
"No,
lo que pasa es que me desarmo con las preguntas güevonas.
Quisiera que todas las entrevistas fueran como está
- levanta su vaso de cerveza y brinda- relajada, centradas
en mi trabajo y no en prejuicios. El problema es que
aquí hay gente, incluso políticos, que
se están colgando de esto para armar polémica
y llamar prensa."
La
polémica te sirve o te molesta
"Yo no estoy polemizando, lo que sucede es
que como te digo hay gente que se está colgando
de esto porque yo vengo haciendo esto desde el año
95."
¿Te
consideras irreverente?
"El problema es que cualquier persona que
piense distinto es irreverente, pero yo soy un irreverente
en el sentido total de la palabra y nace de la poca
capacidad de reacción de los chilenos, y va
más allá de que te hallan puesto el
bototo encima por tantos años. Cada vez que
a alguien se le ocurre algo, la gente simplemente
no reacciona, es algo que me deja para adentro. Respecto
de instituciones como la iglesia, me declaro totalmente
anticatólico."
Otra
acción de arte que realizaste fue el rallar
espacios públicos con frases auto referentes
¿Autopromoción? ¿Provocación?
¿Un mensaje? ¿Una reflexión?
"Bueno eso partió también de
un rollo con la Iglesia. Mi apellido es Becerro y
quise jugar con la alegoría del becerro de
oro de Moisés, que es el anti-dios, el anti-ídolo,
hecho con las alhajas de todos quienes, habiendo perdido
la fe, se lanzaron en dos semanas de carrete
hasta la vuelta de Moisés y su enojo y posterior
destrucción de las tablas de la ley. Entonces,
juego con esto, así como también con
aquí cayó Becerro en alusión
a los detenidos desaparecidos y el no reconocimiento
de la verdad en el país, sin embargo, lo más
interesante se dio en una inesperada interacción
con la gente que se puso a escribir sobre mis graffitis
provocando una suerte de diálogo en la calle,
transformándose en un cuaderno público,
y esa comunicación es la que realmente me interesa.
Ahora para responder tu pregunta, promoción
sí, puesto que es como un retrato a uno mismo
y obviamente uno no tiene la boca dibujada. Los artistas
tenemos que aprender que somos un artículo
en una producción, por lo tanto, esto debe
ser retribuido, porque es un trabajo. Entonces el
graffiti habla también de autopromoción."
¿Hacia
dónde o hacia quiénes va dirigida la
intencionalidad de tus obras?
"Yo creo que el arte debe salir de ese concepto
de que está hecho por especialistas y destinado
a especialistas, tanto que incluso en algún
momento se postuló la desaparición del
arte en manos de una fusión con la filosofía.
Hoy los artistas fundamentan gran parte de su propuesta
en lo teórico, cuando yo pienso que es al revés,
la obra se defiende sola por lo que expresa, por lo
que provoca
ejemplo claro
mis perros."
Una
palabra que defina a Antonio Becerro
"Creo que creador es la palabra que más
me acomoda, mucho más que polémico u
otras que rondan por el aire, porque la verdad es
que me gusta irrumpir y el dejar la cagada me provoca
cierta seducción, sobre todo cuando las cosas
están muy quietas
es que la vida es así,
la historia del arte, la filosofía, la genética,
han sido cambiadas y modeladas por los irruptores,
por los que han dado un paso más adelante,
es decir por los creadores. No me hallo en los esquemas,
con un bozal no funcionó y nunca nadie me ha
hecho funcionar así
ni mis padres, ni
maestros
no puedo. Y no creas que es fácil
ser artista en este país, es como ser un perro,
un quiltro apartado de la jauría."
Que
te parece la recepción de tu obra por tus pares
"Una mierda
no todos, pero yo soy súper
odiado. Es que en este país, la verdad, no
es muy difícil ser odiado, por que decir la
verdad es un problema, porque se está acostumbrado
al muñequeo y a la estocada por atrás.
Yo soy más espontáneo, y eso no me lo
enseñó la escuela ni nada
así
que sí, a los artistas más cuiquitos,
a la academia, aunque no a todos, les apesto. Pero
todo eso a mi me tiene sin cuidado, es más,
ante sus críticas respondo con un poema de
Pablo de Rokha, "Aullo por los barrios por un
espanto más bárbaro que el hipo de cien
perros botados a morir" es decir, lo mío
es rescatar y hablar por las voces que no se escuchan."
Tú
vienes realizando la exposición de los perros
desde el año 95, más o menos. ¿Por
qué continuar con lo mismo? Tiene que ver el
que se trata de algo vivo entre comillas, es decir
variable. ¿O son distintas exposiciones?
"Se trata de reciclaje, de evolución
artística. Lo que pasa es que los perros se
pueden volver a reinstalar, depende del espacio donde
se sitúen. Y evolución en el sentido
de que en un principio me interesaba rescatar al kiltro
atropellado, sin embargo, hoy acá hay perros
de La Dehesa, particularmente una perrita muy cuidadita
que se escapó y fue atropellada, y que es montada
por un kiltro, y así, variaciones e intencionalidades
siempre van a existir."
¿Cuáles
son tus nortes artísticos?
"Mira por ahora estoy tratando de conformar
el Frente Patriótico Anita Alvarado, por que
me fascina, yo nunca había tenido ídolos,
pero ahora lo tengo, me encanta eso de usar el cuerpo
como soporte de trabajo en el territorio del enemigo
y ganar y volver
genial. Por otro lado pretendo
hacer una performance con Zamorano chuteando pelotas
de trapo a un arco de baby cerrado con telas, la idea
es que pinte un cuadro. ¿Por qué Zamorano?
por que es un ícono, un ídolo de clase
media baja que lo único te tubo fue su cuerpo
el es su cuerpo y trabaja y lucra de el, con todas
las habilidades incluidas, cuerpo, mente, etc. Todo
en el entendido de que las cosas existen porque tienen
movimiento"
Nuevamente
el teléfono celular de Antonio, que no ha dejado
de sonar, interrumpe la entrevista, esta vez definitivamente
ya que lo esperan en Santiago. Nosotros nos quedamos
en el bar mascando la conversación y repasando
su obra en una serie de postales que nos ha dejado.
Simplemente no entiendo por qué tanta alharaca
con los perros, su obra te puede gustar o no, pero
de allí a intentar censurarla como sé
de muchos que gustarían de hacerlo, hay un
trecho muy grande
quizás habría
que recordar que, guardando las proporciones, Vincent
Van Gogh no logró vender bien una pintura en
su vida, porque justamente transgredió lo establecido
como normal o aceptable en su época. Entonces
como sociedad ¿Nos podemos dar el lujo o tenemos
el derecho de castrar la creatividad de nuestros artistas?
