Galerías Regionales
Espacios y Vitrinas de los Artistas de la Zona

Pese a la falta de recursos y la difícil empresa que es abrir nuevos espacios a la creación artística, poco a poco van emergiendo lugares donde los artistas pueden mostrar su trabajo. La necesidad de una mejor administración de los recursos y una asesoría acertada en la aprobación de proyectos, es la clave para dar un impulso a las galerías regionales.

Por Catalina Silva Hott.

Según el escritor Néstor García Canclini, una persona que disfruta deambular por la ciudad, recorrer los itinerarios urbanos e impregnarse de su esencia, casi como una forma de entretenimiento, tiene la capacidad de ser un "flâneur ", vocablo francés que identifica un modo de experimentar la ciudad, un modo de representarla, de mirarla y de contar lo visto. En la flanería el sujeto se aproxima a la ciudad con la mirada de quien ve un objeto en exhibición. Así, el mundo sería una vitrina para una cronista. Las manifestaciones sociales y culturales son portadoras, voluntarias o involuntarias, de los rasgos de una sociedad, por lo que la plástica y las diversas expresiones artísticas permanecen como fuentes del imaginario colectivo.


Los creadores se caracterizan por buscar y adquirir nuevos modelos e incorporarlos a la realidad existente. Este fenómeno aunque a veces hace tambalear las estructuras tradicionales de una sociedad, es una respuesta a la necesidad de estar "conectado con el mundo " en una época en que el arte multimedial y el espíritu de avanzada, presentan nuevos desafíos y también abren nuevas posibilidades. Es en este contexto donde las "vitrinas" regionales necesitan mayor difusión e iniciativas que apoyen la creación artística.


Galerías y Rincones Culturales

Hoy nos encontramos en un estado de evolución cultural, donde diferentes expresiones claman fuertemente su espacio, siendo necesario el compromiso de las instancias relacionadas con la administración de los recursos para sustentar las galerías regionales.

Vinculando esta necesidad real de abrir nuevos locales y de preservar los existentes para responder a la demanda de expositores de la zona, el académico de la Facultad de Arte de la Universidad de Playa Ancha, Alberto Madrid, enfatizó que no es un asunto de mero reciclaje de viejos lugares. "En cuanto al aprovechamiento de los espacios culturales, se da una paradoja en la región, entre lo que podríamos denominar el deseo simbólico de la ciudad y su infraestructura, fundamentalmente si tomamos en cuenta que en los últimos años ha estado vigente el tema de que Valparaíso sea la capital cultural del país y por otra parte su postulación como Patrimonio de la Humanidad".

En el caso de las artes visuales para Madrid existen dos claros ejemplos negativos de cómo no se ha logrado el objetivo de potenciar espacios culturales: el Palacio Baburizza y la construcción del museo de sitio de la Plaza Sotomayor. Ambos casos permiten analizar la situación global, ya que a su juicio a las instancias político-administrativas les falta la debida asesoría técnica para asumir los proyectos. "El primero es una adecuación de una edificación del siglo XIX, una casa habilitada como museo, con las dificultades que eso implica. Y el segundo un proyecto que no cumplió su objetivo, al no tener la adecuada climatización ni mantención", explicó.

La falta de espacios óptimos es una realidad y el uso de intervenciones urbanas y diversas manifestaciones es una respuesta lógica y alternativa. Madrid manifestó que "en el campo de la plástica se ha estado haciendo una crítica política con este tipo de proyectos. Existen iniciativas de varios artistas como Vanesa Vásquez con su proyecto "pertrechos/ordenance", Guisela Munita cuando interviene la ciudad, y Pedro Sepúlveda, cuando ocupa espacios urbanos para sus trabajos. Todas estas intervenciones artísticas resumen la falta y el deseo de espacios en Valparaíso para exhibir obras diversas, no siempre relacionadas con intereses comerciales".

Para el académico de la UPLA uno de los principales puntos que debe tenerse en cuenta es la cierta correspondencia que debe tener una sala o galería con las obras que se van a exhibir, ya que debe existir una consecuencia de estilos y necesidades. "La idea no es reciclar sin sentido cualquier espacio, se deben crear lugares adecuados simbólicamente con las necesidades artísticas, sobre todo ahora con la irrupción de nuevos soportes artísticos como el arte multimedial, que requieren de infraestructura técnica de avanzada".


Nuevas Opciones

Tanto en Valparaíso como Viña del Mar están surgiendo nuevos lugares para exposiciones. En el puerto podemos destacar la galería Salas de Arte Gremio ubicada en el Cerro Concepción. Esta galería a cargo de Alina Astudillo y Felipe Belaustegui cuenta con cuatro salas de exposiciones en el segundo piso del local que también funciona como pub -restaurant. Gremio está operando desde octubre del año pasado y en su corto tiempo de apertura ha tenido buenos resultados.

El secreto al parecer radica en cultivar un ambiente acorde con las obras expuestas, ya que no les interesa masificar el ingreso indiscriminado del público al lugar, por lo que la galería lentamente ha tenido resonancia dentro del circuito artístico de la zona.

En la Ciudad Jardín notable ha sido la labor de la Galería de Arte Regional a cargo de Adolfo Vera, Macarena Oñate y Álvaro Montecinos, que está ubicada en Avenida Los Héroes, esquina Avenida Perú -en lo que sería el subterráneo del local que funcionaba como Rock &House-. Esta galería está en marcha desde agosto de 2002 gracias a un Fondart que aprobó su proyecto. Paulatinamente se ha ido consolidando como lugar de encuentro de jóvenes artistas regionales y nacionales. Actualmente en ella se encuentra el segundo ciclo de exposiciones que se extenderá hasta diciembre y cuyo título es "Límite y desvíos" cuya propuesta está orientada a jugar con los espacios y las fronteras físicas y urbanas del arte para proponer nuevos caminos y soluciones al estancamiento usando la creatividad. Cabe destacar que en abril la Galería de Arte Regional iniciará un seminario abierto al público denominado "Crítica, Visualidad e Historia, las artes del siglo XX", donde se tocarán temas como el arte vanguardista, las ocupaciones urbanas e intervenciones.

Un pequeño pero gran proyecto es H10 Digna Galería, que es una vitrina de una oficina de taxis del Cerro Alegre" y que apareció como respuesta a la imposibilidad de tener la galería soñada de 100 metros cuadrados en el centro de Valparaíso, con muros blancos, con la iluminación adecuada y con todo impecable " nos confesó su directora, la artista Vanesa Vásquez, quien desafiando la falta de infraestructura y recursos, abrió una original ventana a la producción artística. El nombre "H-10 " viene del formato de los blocks escolares ocupado en clases de artes plásticas. Ese pequeño papel, debe ser utilizado al máximo por los alumnos como un espacio "ilimitado" de imaginación y creatividad. Esta galería presenta el mismo reto, un reducido espacio abierto a la creatividad sin límites. Para ello se exhibirán muestras y obras en pequeño formato y cuyo valor material no sea excesivo, ya que esta vitrina funciona como espacio museal las 24 horas del día.

Estas tres iniciativas, Gremio, Arte Regional y H10, demuestran que abrir espacios a la creación es posible, y que una sana cuota de porfía y perseverancia son el ingrediente infaltable en la empresa de abrir nuevos espacios, en un mercado en que el arte muchas veces pasa a ser un bien secundario. Según Felipe Belaustegui, más de un año les tomó la sola planificación y puesta en marcha de su proyecto y en el caso de la sala viñamarina, sus directores siempre divagan en la incertidumbre del mantenimiento de su lugar físico, aunque ya han llegado a acuerdos no formales con la Municipalidad, para mantener la inamovilidad de la galería, que depende del concesionario a cargo del local donde ella está inserta. Pero pese a los inconvenientes y haciendo uso de voluntad y trabajo duro, todos coinciden en que vale la pena. Y tienen razón. Siempre existirá un público interesado en observar cosas diferentes y artistas emergentes ávidos por mostrar sus creaciones, para el deleite de la "flanería" urbana de la V Región.