Creación artística v/s censura

¿Democracia en el arte?

Desde el término de la dictadura, 272 películas han sido censuradas en nuestro país, se han interpuesto recursos legales para prohibir la exhibición de obras plástica, teatrales y la publicación de libros que pueden "atentar" contra los intereses de ciertas personas o poderes fácticos que aun continúan funcionando, arrogándose el derecho de decidir qué es o no es conveniente que los chilenos vean, lean o escuchen.

 

Carlos Morales Osorio
Cristián Rojas Molina

Con una querella que invoca la Ley de Seguridad Interior del Estado y un recurso de protección, se intentó evitar el estreno de la obra "Prat", escrita por Manuela Infante y dirigida por María José Parga. Lo grave del asunto es que se pretendió instaurar una censura previa a la puesta en escena, negándonos el derecho de discernir sobre la calidad del guión, interpretación de los actores, etc; a pesar que el montaje no pretendía ser un relato histórico.

El argumento de los censores apuntaba al financiamiento estatal que obtuvo la obra, ganadora de un FONDART, al señalar que se utilizó dinero de todos los chilenos para menoscabar la imagen del héroe nacional. Pero esto no es nada nuevo. Ya en 1999 se censuró el collage de Jorge Cerezo denominado "La Batalla de Chile", en que se presentaba el rostro de Bernardo O´Higgins con el cuerpo de una Miss Chile. En ese entonces, el responsable de la exposición, Ignacio Nieto, sostuvo que el retiro de la obra de la exposición se debió a las presiones del Instituto O´higginiano y del Templo Votivo de Maipú.

En 1994 se generó una gran polémica en torno a una pintura de Juan Dávila que presentaba a Simón Bolívar con un par de turgentes senos. Ante la situación se generó una polémica que incluso llegó a nivel diplomático, con críticas desde Venezuela. En aquel entonces el mundo del arte no dudó en salir en defensa del connotado artista plástico, sentándose un precedente en cuanto a que la libertad de creación no debe sufrir censura alguna.

Pero la censura no se limita sólo a lo relacionado al mundo militar. La Iglesia es otro ente que permanentemente se inmiscuye en temas que poco le atañen, y de esto no se salva el arte. Cerca de diez años estuvo prohibida la exhibición en nuestro país de la película "La Ultima Tentación de Cristo", del prestigioso director Martin Scorsese. Ante esta situación, un grupo de abogados decidió recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que finalmente falló en contra del Estado chileno, por violar los acuerdos de la Convención de Derechos Humanos de Costa Rica, de 1969, en que se establece que la libertad de expresión no puede sufrir censura previa. Si bien es cierto, este fue un fallo en contra del Estado, en la práctica favorece a todos los chilenos al garantizarles la posibilidad de decidir en cuanto a lo que quieran ver.

Las garras de los censores han llegado incluso a quienes recién se inician en las lides del arte, como ocurrió con la muestra del Colegio Municipal Experimental Artístico de las Condes, en que un alumno esculpió una figura humana en fierro y madera de una mujer crucificada. La propia directora del establecimiento consideró "inmoral" la creación y determinó esconder la obra de la vista del público. Si a los futuros artistas se les coarta desde su formación la libertad de crear, ¿qué les espera en el futuro?

Un reciente foro realizado por la División de Cultura del Ministerio de Educación arrojó resultados importantes respecto al tema: del total de personas que respondieron a la pregunta ¿cree que es válido -apelando al bien común o al resguardo moral, etc.- poner algún tipo de restricción a la creación artística? una abrumadora mayoría optó por la creación como un medio libre y ajeno a todo tipo de restricciones.

En definitiva, la censura o intento de prohibición muchas veces genera mayores expectativas en el público en cuanto a la obra cuestionada. Sucedió en México recientemente, con la película "El Crimen del Padre Amaro", que suscitó fuertes críticas de parte de los católicos, llamando a no ver el filme, lo que finalmente produjo el efecto contrario: la película rompió todos los récords de taquilla.

 

 

Lorene Prieto, actriz: "Me parece una estupidez lo que ocurrió con la obra "Prat". Que haya llegado al extremo que una directora tenga que renunciar por honor al FONDART, que ha propiciado tantas obras nuevas, a mí me parece una estupidez sin nombre. Estas quisquillosidades, estas animosidades que hay con cualquier cosa que afecte a este, este o este.
Me parece que todo debe ser absolutamente libre en la creación artística, porque primero el arte es una crítica a la sociedad y es para mejorarla, no para hundirla. El arte no debe perseguir ni fines de lucro ni nada, debe estar interiorizado en los seres humanos, debe ser un medio para poder decirnos la verdad".

 

 

Augusto Góngora, conductor de TV: "En el caso de la obra "Prat" me parece que es una señal bastante inquietante, porque la libertad irrestricta de creación es un derecho constitucional, por lo tanto, yo lo entiendo como inviolable y cualquier tipo de presión que se ejerza para violar la libertad de creación a mí me parece extraordinariamente grave y no es propio de una democracia."

 

 

Raúl Alarcón (Florcita Motuda), cantante: "La creación artística es como florecer, porque uno va externalizando toda su subjetividad y con eso uno crea cosas, las modela, les da forma y puede imaginar nuevos mundos. La censura o cualquier forma de atentar contra ese florecimento es un acto de destrucción que atenta contra uno y que incluso puede llegar a que nos autocensuremos, lo que es peor, porque traba a las personas y limita el desarrollo social. La autocensura es un paso terminal a la estitiquez mental".