Radio Valentín
Letelier
Sonidos de cultura y diversidad

Por Carlos
Morales Osorio
Creada el
16 de noviembre de 1961, al alero de la Escuela de
Derecho de la Universidad de Chile, Sede Valparaíso,
Radio Valentín Letelier se ha transformado
en un hito comunicacional para la región, donde
se conjugan variados estilos musicales y la bullente
actividad artística-cultural local.
En sus albores, la dirección de Hugo Muñoz
-radicado en Suecia- a finales de la década
del 60 perfiló profesionalmente al medio que
hasta el año 73 mezcló un carácter
docto con ideas latinoamericanistas, producto de un
viaje que realizó el director a Bolivia, las
que motivaron la inclusión de artistas como
Violeta Parra, Quilapayún e Illapu. Además
se generó una política de grabar las
muestras musicales que se presentaban en la universidad,
los discursos y debates de temas tan importantes como
el proceso de la reforma universitaria. En ese entonces
también se transmitían programas del
radioteatro de la Universidad de Concepción,
con dramaturgos nacionales como Jorge Díaz,
en los que actuaban Delfina Guzmán, Jorge Gajardo
y Nelson Villagra, entre otros, lo que marcó
el cariz de la radioemisora hasta el golpe militar.
En la actualidad, Valentín Letelier transmite
a través del 97.3 de frecuencia modulada con
equipos y tecnología de última generación,
cuya programación, bajo la dirección
de Ronald Smith, se caracteriza por la difusión
de música clásica, jazz, rock y folklore,
además de una parrilla de programas que reflejan
las inquietudes culturales e informativas de la V
Región. “Lo que comercialmente puede
parecer un suicidio, con una variedad de estilos musicales
y la inclusión de temas que pueden llegar a
durar diecinueve minutos, ha permitido captar a un
público distinto, que no escucha radio o que
se encuentra un poco aburrido de la pachanga o de
las radio comerciales…En la radio apoyamos a
artistas locales que no tienen posibilidades de salir
por otras emisoras, como Pequeñas Partículas,
Flotante, VimRinso, toda esa nueva escena que hay
en la ciudad, no porque nos creamos choros por tener
otras cosas, sino porque no tienen apoyo en otro lugar;ºº
es gente que necesita del apoyo de un medio de comunicación”
concluye Ronald Smith.
La emisora ha visto potenciada su labor a partir de
la designación del Rector Juan Riquelme Zucchet,
el año 1999, con una importante inyección
de recursos y la ampliación de su horario de
transmisión a las 24 horas del día.
Estos factores, sumados a su diferenciadora propuesta
programática, le han valido el reconocimiento
en las encuestas, que la situaron el año pasado
en el lugar 16 de entre 40 radios de la región,
por sobre emisoras comerciales.
La
radio en el 2005
Este
año la radio continuará con su proceso
de profesionalización e incluirá una
nueva parrilla programática, a contar de marzo,
en la que se pretende establecer bloques más
largos: por ejemplo, en la mañana, “la
idea es que el periodista Gonzalo Muñoz desarrolle
un programa de mayor duración, que mantenga
la estructura de entrevistas y de música para
después hacer un bloque en la tarde que se
conecte con el jazz y una sola franja de programa
en la noche”, anticipa Ronald. También
se pretende generar un espacio de debate en que alumnos
de la universidad puedan intercambiar opiniones e
ideas con respecto a diferentes temas donde exista
la contraposición y la gente pueda opinar.
Así también se desarrollaran áreas
específicas y especializadas como en el teatro,
en que se pretende que las compañías
puedan promover sus obras bajo una estructura de radioteatro
–que, en vez de hablar sobre la obra, presenten
unos minutos de diálogos con que puedan cautivar
al público- y desarrollar programas ligados
al cine y la literatura.
El
rescate del patrimonio sonoro
Un elemento
sustantivo y que ha generado nuestro interés
por desentrañar la trayectoria que la Radio
Valentín Letelier ha tenido en sus más
de 40 años de labores, es el rescate y puesta
en valor de interesantes archivos sonoros de la emisora,
que fueron rescatados por dos funcionarios de la universidad
y por un grupo de jóvenes periodistas que se
han dispuesto a la labor de investigar antiguas grabaciones
como parte de su proyecto de tesis.
La destacada
labor de los funcionarios Luis Pizarro Campos y Jorge
González Mancilla ha permitido preservar una
parte importante de los registros de la radio, que
dan cuenta de un pasado cultural del país que
corrió serios riesgos de desaparecer con la
instalación de la dictadura. Pizarro Campos,
que desempeñaba labores de radiocontrolador,
era la persona encargada de grabar, en ese entonces,
las presentaciones musicales que se realizaban en
la universidad, al igual que importantes actividades
que se desarrollaron en el puerto a fines de los 60
y comienzos de los 70, como el discurso formulado
por Pablo Neruda con motivo de su declaración
como Ciudadano Ilustre de Valparaíso o las
palabras que expresó Fidel Castro desde el
ex edificio de la Intendencia Regional –hoy
edificio de la Armada-, en la plaza Sotomayor.
Consciente de la destrucción sistemática
que hacían los efectivos del régimen
militar a los archivos de la radio, Luis Pizarro decidió
esconder en su domicilio un importante número
de cintas que contienen las presentaciones que habían
realizado destacados artistas nacionales y otras actividades
como el concierto que Víctor Jara realizó
en el Aula Magna de la Escuela de Derecho o un discurso
sobre estética que pronunció Pablo de
Rhoka para los alumnos de la universidad.
“A mí se me acerca Luis Pizarro y me
dice: tú que eres bien cachurero si te interesa,
aquí en este paquete hay un montón de
cosas que si las llevo a la radio ahí las van
a botar o a quemar, si quieres las tomas, si quieres
las vendes, si quieres las botas; pero yo no las puedo
tener en mi casa porque estamos cerca de una base
militar en Recreo y siempre se amenazaba con las operaciones
peineta y no quiero correr más riesgos. Y desde
ese momento, el año 1974, que yo tengo ese
material en mis manos. Lo dejaba por aquí,
por allá, mi casa es grande pero de repente
salía a la luz en el barrio que iban a hacer
una operación peineta a eso de las cinco de
la mañana, el domingo, porque estábamos
a pocos metros de la base naval del Belloto –sector
donde hoy está el Líder-. Entonces era
una cuestión bastante complicada. Tenía
que en la noche pescar esas cintas, envolverlas en
plástico y recorrer toda la casa buscando un
lugar apropiado para hacer un hoyo, en el gallinero;
por allá, por acá, hasta subirme arriba
de los árboles, dejándolas amarradas
con cinta. Pasaba el temor, pasaba todo el rumorcillo
y nuevamente las guardaba. Volvía el rumor
y lo volvía a hacer, por suerte nunca pasó
nada. Ahora vengo a tomarle el peso a esa situación”
recuerda Jorge González Mancilla, actual conductor
del programa Jazz 97.3.
Por su parte los periodistas egresados de la Universidad
de Playa Ancha Sergio Vargas, Aldo Nuñez, Gonzalo
Muñoz, Javier Villagrán y Marcelo Mora
han trabajado su tesis digitalizando parte importante
de los archivos aún existentes en la radioemisora,
que dan cuenta del perfil cultural de la estación
hasta antes del golpe. “Desde que nos autorizó
el decano Pedrals para que revisáramos los
archivos que se salvaron de ser destruido por los
militares, hemos encontrado material sobre cuecas,
música del gitano Rodríguez y Margot
Loyola que no están editadas en otra parte;
además de una serie de programas de cultura,
para educar a la población, que se transmitieron
entre los años 68 y 72, de los que quedan muy
pocos guiones, que se salvaron porque estaban metidos
dentro de las cintas. Hemos encontrado grabaciones
sobre el cuento alemán y programas educativos,
para distintos niveles” señala el periodista
Marcelo Mora.
El material que aún se encuentra en el archivo
de la radio y que se logró preservar concluido
el periodo militar se mantuvo gracias a que los funcionarios
de la emisora lo escondieron dentro de las cajas de
otros discos de música clásica que no
constituían una “amenaza” para
la estabilidad del mandato de la Junta.
Dada
la importancia de este material y su valor histórico
cultural este año se postularán al concurso
Fondart proyectos que pretenden poner en valor los
archivos de la emisora y que garanticen que este interesante
tesoro sonoro se pueda mantener en buenas condiciones
para futuras generaciones. 