Las Criadas (Les Bonnes)
"! Mamá! Ten cuidado con la nana… "

 

 

por Felipe Placencia

 

La puerta de la sala "El Círculo" (en Valparaíso) es pequeña, y ante ésta algunas personas aguardan para ingresar a la que será la función de "Las Criadas", basada en la obra del dramaturgo francés Jean Genet y montada por la compañía teatral Calato.

Al igual que la puerta, la sala impacta por sus mínimas dimensiones: no son más de unos siete por doce metros de espacio, donde se encuentran público, sonidistas y montaje. La sensación de intimidad y conexión entre actores y espectadores se siente desde antes que comience la puesta en escena.

Las luces se apagan y al fin se nos presentan Clara y Solange, (Myriam Hurtado y Karen Mena) hermanas, que sin parecido físico convergen en el encono que guardan hacia su patrona, (Consuelo Holzapfel) debido al trato abusivo que ejerce hacia ellas. La trama central gira en torno a la ansias de la pareja por dar muerte a la emperifollada señora y de cómo a su vez le han hecho, en silencio, la vida imposible en venganza.

El drama transcurre en una sola ambientación, la pieza de la patrona. Aquí con elementos simples como una silla de maquillaje, una cama, espejos y vestidos; el trío de actrices logra desarrollar una historia intensa, con agudos toques de comedia, pero que a ratos se diluye en la complejidad del texto, pues se utiliza la dialéctica parisina de 1947; tiempo y lugar donde el poeta y dramaturgo estrenó la que en su momento fue su ópera prima.

Una vez lograda la concentración para seguir el ritmo de los diálogos, se debe destacar la fuerza y emocionalidad impuesta en los textos por Solange y Clara. Son ellas las responsables de llevar en forma casi total el desarrollo de la historia. Su relación es fuerte, de amor y odio, sumado al resentimiento de pertenecer a un grupo social desplazado e inmerso en la absoluta pobreza.

La ya consagrada Consuelo Hopzafel otorga el peso necesario para dar consistencia al montaje, labor realizada a cabalidad, pues su ingreso a escena se siente y se agradece ante un papel tan bien interpretado. La señora es una siútica a niveles hilarantes, pero dejando en claro de que en realidad no se trata de una simple caricatura.

Las Criadas es una historia que mezcla el drama y la comedia sin dejar de lado la crítica social, ya que si en la actualidad la servidumbre es desplazada y muchas veces atropellada, el panorama que ofrecía 1947 en este ámbito era mucho peor. El director Bastián Bodenhoffer ha sabido adaptar esta historia no a la realidad chilena, sino que a una realidad neutra, donde sin importar el lugar o el tiempo, se ponen en tela de juicio las relaciones de poder y dependencia entre distintos grupos sociales. Al igual como ha sucedido y sigue sucediendo.