Cinco escuelas en la región
Teatro, una apuesta por la profesionalización

Una generación de nuevas escuelas de teatro coloca a la región, sus casas de estudio y autoridades culturales en una coyuntura histórica que no debe ser desaprovechada en vías de transformar efectivamente a Valparaíso en el polo cultural a que postula.


Por: Rodrigo Acevedo Gallardo
.y Rodrigo Benavente Braniff

La década del cuarenta marca un hito importante en las tablas nacionales con la creación del Teatro Experimental de la Universidad de Chile, bajo la dirección de Pedro De la Barra, y el Instituto de Teatro de la Universidad de Chile, ITUCH, los que junto al Teatro de Ensayo de la UC, se convierten en las canteras de actores y creadores que expanden la actividad a regiones moviéndose en el semiprofesionalismo.

De este acercamiento, nacen algunas compañías de teatro como la Asociación de Teatro de Valparaíso ATEVA, el grupo de Teatro de Profesores TEPRO y el Centro de Teatro del Colegio Seminario San Rafael, todas iniciativas señeras, pero con más ganas que profesionalismo, debido principalmente, a la inexistencia de un centro de formación superior.

Sólo a fines de los sesenta el teatro regional alcanza su madurez con la creación, por parte del grupo ATEVA, de la escuela de teatro de la Universidad de Chile sede Valparaíso, proyecto truncado luego del golpe militar del 73. A mediados de los 80 iniciativas como las del actor Juan Edmundo González y la compañía El Cité reactivan las tablas locales con esfuerzo y autogestión en un ambiente de precariedad que fundamentalmente se aprecia en la inexistencia de infraestructura, apoyo de autoridades y carencia de público en las presentaciones.


La emergencia

La primera mitad de los 90 es testigo del segundo intento por profesionalizar la actividad con la creación del instituto de Teatro Bertold Brecht, el que, por problemas económicos, lamentablemente sólo alcanza a durar un par de años. Ante esta crítica situación surge la Escuela de Teatro La Matriz como la única solución viable para llevar a feliz término la carrera de los alumnos del desaparecido instituto, transformándose así, en la primera escuela profesional de teatro de la región que, hasta ahora, ha logrado sobrevivir y proyectarse en el tiempo.

Con un trabajo profesional y según palabras de su directora Ximena Flores "intentando de alguna forma devolverle al teatro el carácter profesional real y científico a través de la exploración de nuevos lenguajes…" "Tratamos de sacar, no un actor, sino un teatrista integral que tenga una visión del mundo y del espacio donde vive, que proyecte una voz propia y una forma de ver y de pensar distinta." Cabe destacar que, a pesar de no entregar un título profesional, la escuela cuenta con un importante reconocimiento a nivel regional, principalmente debido a un arduo trabajo de autogestión que les ha permitido mantenerse vigentes presentando permanentemente montajes de calidad.


Propuesta mediática

Finalizando la década de los 90 el DUOC Viña del Mar, hace una fuerte apuesta al invertir una importante cantidad de recursos en crear la Escuela de Comunicación Escénica, contando con teatro propio, anfiteatro, set de televisión y un cuerpo docente principalmente traído de las universidades de Chile y Católica de Santiago.

Destacable en esta escuela, que parece privilegiar la formación de profesionales ligados al medio televisivo, es su importante labor de extensión que en el último tiempo ha presentado en la región eventos tan importantes como la tercera versión del Festival de Teatro de Viña del Mar, el Primer Encuentro Nacional de Escuelas de teatro y La Semana del Teatro. Respecto a los lineamientos de la carrera, la directora Aliki Constancio indica que "La idea no es sólo formar funcionarios del teatro…sino, gente capacitada para tener su propia compañía, crear sus propios montajes, dirigir y actuar en teatro y televisión." Empero, cuestionada sobre la confesionalidad de su institución Aliki afirma que, si bien no existe censura, si una cuota de sentido común para no atentar contra los valores de la iglesia.


Mujer Ancla

De la mano de Consuelo Holzapfel y "con la premisa de formar actores vivos, de teatro y no solamente para la televisión"a fines de 2001 la Universidad del Mar apuesta por inaugurar en la zona la primera escuela universitaria de teatro. Con una nutrida malla curricular que incluso, según indica el jefe de carrera, Agustín Bermúdez, los ha obligado a eliminar algunos ramos por el exceso de carga académica para los alumnos.

Consuelo reconoce que están en un proceso de ajuste y conformación de la carrera en un esfuerzo por "armar una escuela absolutamente dinámica, real, con gente conocedora del oficio y conectada con lo que sucede en la región… con total libertad, pero con un poco de temor por una posible sobrepoblación del campo laboral… sin embargo, también creo que el actor puede desarrollarse en otras áreas como formando grupos en liceos, cárceles o psiquiátricos…"

La estatal

En la UPLA, en tanto, bajo la dirección de Giulio Ferreto, apuestan por inaugurar en 2003 "la primera escuela estatal de la región… con toda la responsabilidad que ello conlleva," privilegiando la formación de un actor de tablas "con un fuerte énfasis en las líneas directrices del teatro como arte, voz, actuación, movimiento y no computación, ni inglés, ni otras materias no troncales."

No obstante, reconoce que los recursos y la implementación no son todo lo adecuados que podrían ser, aunque pretende suplir estas falencias mediante acuerdos con el Teatro Municipal de Valparaíso y Fondos Nacionales de Desarrollo Regional FNDR para infraestructura, mientras que la complementación académica vendrá de la mano de diplomados y seminarios en conjunto con la Universidad de Chile, pero siempre en un clima de cooperación en que "los estudiantes tendrán que comprometerse en este cuento, y en ese sentido si lo que se necesita es barrer, pues bien todos lo haremos."


La alternativa

Con un nuevo sistema que contempla un plan común para todas las licenciaturas, sin un jefe de carrera específico, la posibilidad de obtener un título técnico intermedio y "con énfasis marcado en la práctica y la actuación como tal, pero sin desechar la teoría" Tito Tricot, en representación del ARCIS, habló de las intenciones y lineamientos que tendrá la Escuela de Actuación Teatral. Intenciones que se concretarán en una antigua casona ubicada al lado del Centro Cultural Balmaceda 1215 con quienes pretenden tener convenios de utilización de espacios y trabajo en común. Todo desde "una óptica vinculada a la región y su entorno social, sin censuras y con una estructura docente en proceso de formación.


Balances

A la hora de los balances, en principio, es difícil no esbozar una sonrisa al visualizar un Valparaiso pletórico de espectáculos, creatividad y nuevos espacios para el arte. Cómo no alegrarse al soñar una competencia enriquecedora que genere una gran actividad teatral, mas, no siempre la cantidad va necesariamente de la mano de la calidad al evaluar los proyectos.

Nuestra investigación arroja una vertiginosa celeridad a la hora de crear las escuelas de teatro, imbuidos quizá dentro de la dinámica, muchas veces irresponsable, que ha transformado a la educación superior en un negocio, sin importar lo que esto pueda generar a futuro, tanto para la sociedad, como para los sueños y esperanzas de quienes están siendo formados.

Claros son los ejemplos al respecto aportados por carreras sobresaturadas como periodismo, psicología u otras. Preocupantes también resultan las fuertes diferencias en instalaciones que presentan las distintas escuelas, algunas de las cuáles tienen la temeridad de partir con sólo promesas de infraestructura en una carrera en que esta resulta fundamental. No obstante estos reparos, tenemos la esperanza de que la propia calidad humana de docentes y alumnos potenciará y madurará estos, por ahora proyectos, en bien no sólo de los futuros profesionales de las tablas, sino de una región que postula a ser el baluarte cultural de la nación.

Finalmente, estos emprendimientos que vienen a coronar una larga y esforzada tradición teatral en la zona, necesita del apoyo concreto de autoridades y las mismas casas de estudio, que tienen en sus manos el desarrollo de la cultura local a través de la implementación de nuevas salas e instancias teatrales que creen una plataforma que albergue a este torrente de nuevos actores para qué, en el futuro, no los tengamos que ver usando su talento histriónico en la venta de celulares.